El cántabro Regueiro marcó un golazo de vaselina a Rustu
04 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Racing cosechó a costa del Barcelona su tercera victoria de la temporada en casa en un partido que fue claramente dominado por el conjunto catalán en la primera parte, pero que los cántabros encarrilaron en la segunda con un gol de Juanma ante el que no se pudieron reponer los hombres de Rijkaard, que acabaron goleados. Aunque el Barcelona controló el partido desde los primeros minutos, lo hizo sin apenas crear peligro porque los cántabros se defendían con orden. El equipo catalán se mostró totalmente inoperante en ataque y, además, su portero, el turco Rustu, tuvo una actuación muy desafortunada, con fallos en dos de los tres tantos locales. La primera ocasión llegó cumplido el primer cuarto de hora, con un pase en vertical hacia Sergio García, quien se adelantó a la defensa y obligó a lucirse a Ricardo. Tres minutos después el propio delantero cruzó un balón desde el vértice del área y Ricardo despejó. Tras esos minutos de desconcierto de los cántabros, el partido siguió por los mismos cauces. Posesión constante del Barcelona, que jugaba con comodidad hasta que se acercaba a los dominios de Ricardo, donde Ronaldinho no lograba deshacerse de la marca de los centrales locales y Sergio García apenas recibía balones. En la segunda parte cambiaron las tornas. El Racing adelantó sus líneas consciente de que recuperando el balón tan atrás como lo estaba haciendo perdía las opciones de contragolpear. Pero lo que verdaderamente cambió el partido fue el tempranero gol que marcó Juanma tras un saque de falta de Regueiro que no acertó a atajar el meta turco Rustu, dejando el balón a pies del central del Racing que no tuvo más que empujarla a la red. El ritmo del partido se aceleró y, después de que Rustu volviera a fallar a pies de Bodipo, el Barcelona tuvo dos claras ocasiones de batir a Ricardo, la primera de Iniesta, que chutó alto y, la segunda, de Xavi que remató de cabeza fuera. Con el Barcelona volcado en busca del empate, el Racing dejó el partido prácticamente sentenciado con un grandísimo gol de Regueiro. Las ya exiguas esperanzas del Barcelona desaparecieron cuatro minutos después cuando Morán colgaba un balón que remató de cabeza Javi Guerrero.