Iván Raña, Javier Gómez y Pilar Hidalgo ven posible organizar un gran evento en la comunidad. Debaten sobre la cantera, los Juegos, la próxima temporada o las ayudas. Galicia es alguien en el triatlón mundial gracias a Iván Raña, Javier Gómez Noya y Pilar Hidalgo. Reunidos en la central de La Voz de Galicia en Arteixo, repasaron su papel en el Mundial de Nueva Zelanda y sus expectativas para el 2004. Afrontan una temporada atípica, con la cumbre de los Juegos de Atenas en agosto. Raña garantizó su plaza, Hidalgo la tiene casi asegurada y Gómez debe luchar por uno de las otros dos pasaportes españoles masculinos. Los dan un puesto entre los 125 primeros del ránking mundial, entre los ocho mejores del Europeo de Valencia en abril o el podio en el Mundial de Madeira en mayo. : Mi prioridad son los Juegos, pero quiero llegar bien al Mundial. Después puedes ganar sin sentirte a tope, no sé sabe exactamente cómo. Javier Gómez Noya : Así me pasó a mí en Nueva Zelanda, con sólo cinco semanas de preparación. La carrera no fue tan dura y gané. A ver si ahora logro la plaza para Atenas. : La consigues seguro. I. R. : Tú rindes más que los otros. El tiempo pone a cada uno en su sitio, ya verás. En Atenas, creo que el planteamiento sería que un compañero me ayude, para que, por lo menos, no pase como en Queenstown, donde nadie tiraba. J. G. N. : Con sólo tres triatletas se necesita la colaboración de otros países. De lo contrario, no se puede llevar estrategia. I. R. : Después de lo que pasó, prefiero hablar menos del equipo. A mis compañeros de Cancún los fueron a recibir en mi pueblo y todo. Y luego en Nueva Zelanda algunos fueron a su aire. Antes, el sector de ciclismo del triatlón se corría contrarreloj, y no se daban situaciones como la del Mundial, donde la pasividad del pelotón facilitó la fuga de Robertson y Marsó. Pero no lo prefieren. I. R. : Era distinto, un deporte individual en el que no ganaba el mejor triatleta, sino el ciclista más fuerte, porque ese sector estaba sobrevalorado. J. G. N. : 40 kilómetros contrarreloj permitían diferencias abismales sobre las otras dos disciplinas. P. H. : Así depende de cada uno. Aunque ahora, si sales mal, estás perdido, eso seguro. J.G.N. :En las carreras importantes, si no coges al primer grupo en el agua, adiós. ¿Cómo es la frase que repites tú siempre? I. R. : Para disputar [una prueba] hay que nadar, y para ganar hay que correr. Pero añadiría que para dar espectáculo hay que atacar en bici. P. H. : A mí me encanta el circuito de los Juegos en Atenas, donde fui tercera en una prueba de la Copa del Mundo. En bici hay que pasar cinco veces un repecho duro que deja a la gente tocada . La carrera a pie no es un continuo sube y baja, como en Nueva Zelanda. Y el calor, que hace sufrir a muchos, a mí no me afecta tanto. I.R. : A mí ni me gusta ni me parece atractivo. El sector de natación, en lugar de dos vueltas, sólo tendrá una, y así resulta muy difícil que se haga una selección. Se formará un pelotón enorme en bici. Y en la parte de carrera preferiría un trazado más duro, no tan llano. Si el circuito fuera más exigente, sería más fácil que se hiciese una selección natural . En Atenas, varios triatletas y los piragüistas gallegos serán favoritos para las medallas. Algo nuevo. Ellos esperan que las expectativas que generan no se conviertan en presión. I. R. : Tienes que acordarte de toda la gente que te apoya al empiezar a tirar. Pero tampoco puedes pensar en que si fallas hay mucha gente siguiéndote. P. H. : Yo lo pensé en Queenstown y así me fue (acabó 22ª). J. G. N. : Lo importante es que el respaldo que tienes no te presione. Pero es bonito después de competir. La repercusión en la prensa del oro en Nueva Zelanda y las felicitaciones de tanta gente se agradecen. I. R. : Es cañero que todo dependa de una prueba de dos horas: becas, prensa, patrocinios... J. G. N. : Y depende de la táctica, el ritmo, el circuito... Hay que saber arriesgar o reservar en una carrera larga. No siempre gana el mejor. Tú eras el más fuerte en el Mundial, pero Robertson arriesgó mucho, ganó. Si hay voluntad política, los triatletas gallegos consideran factible que Galicia organizase una prueba importante en poco tiempo, ahora que tiene favoritos a los títulos. I. R. : Con 360.000 euros se organiza una buena prueba de la Copa del Mundo. J. G. N. : El dinero, si hay voluntad, no creo que sea problema. Y aquí sí que hay escenarios como en ningún otro sitio. : Doniños sería precioso, o las Rías Baixas, o A Coruña... P. H. : Galicia ganaría mucho en imagen y turismo. El dinero se recupera de otro modo. Y el Consejo Superior de Deportes (CSD) también aportaría. I. R. : A todos nos parecería increíble disputar aquí una prueba de la Copa del Mundo, o un título. Algo se comentó en su día, pero quedó en nada. J. G. N. : Claro, sería increíbles. En Portugal, con menos nivel y dinero, televisan las pruebas y apoyan mucho al trialtón. Cuando Raña explotó, el triatlón apenas tenía tradición en Galicia. Con sus primeros éxitos la situación cambió. Se convirtió en el pionero que abrió el camino del resto. I. R. : El precedente más importante era David Castro, subcampeón mundial júnior de duatlón, porque en la natación lo pasaba mal. J. G. : Luego llegaste tú y, con los títulos en el extranjero, ayudaste a que el triatlón saliera en la prensa y se conociese más. Depués empezó a haber más base, se trabaja con ella y llegan chicos arriba. I. R. : Yo un día dije que éramos fruto de la casualidad y sentó mal. Pero que haya varias personas buenas en Galicia, con las ayudas que había antes, es una casualidad. ¿Es casualidad que tú ganes el Mundial sub-23? No sería una coincidencia en Australia, un país con tradición, base y cantera, donde te paran por la calle. Pero que salgas de Galicia, desde la nada... J. G. : A mí nadie me dijo que hiciera triatlón. Pero me ayudaron. Sin el apoyo del Club Cidade de Lugo Fluvial y la Federación Gallega de Triatlón no habría llegado al Mundial, porque se volcaron en la defensa de mi caso [el fin del veto federativo a la selección por su valvulopatía]. P. H. : Yo también empecé por casualidad. Pero al ver a Iván, que ganaba tanto, me dije: «También quiero intentarlo». I. R. : El hecho de que saliéramos justo de aquí, para mí es una casualidad. Australia tiene una base enorme y el que ganó el Mundial sub-23 fuiste tú, Javi. P. H. : Sí, es una coincidencia que seamos gallegos. En Barcelona, los niños de las guarderías van dos días a la semana a nadar. Pero en Galicia no hay ni una piscina, por ejemplo, en Cee. Así salen allí más deportistas, pero aquí... Que hayáis triunfado vosotros... J. G. N. : Cada uno es un caso distinto. I. R. : Yo daré las gracias cuando reciba ayudas,que tengo gracias a Central Lechera Asturiana, mi principal patrocinador, Spiuk, Visa (enumera sus apoyos)... Ahora ya se apuesta por la base. Pero nosotros fuimos cantera hace dos días, y yo no recibí nada. Cuando era pequeño, me ayudaron papá y mamá. Cada uno aquí se hizo a sí mismo y se lo curró él mismo. No es un ataque, sólo digo la verdad. J. G. N. : Cada uno se hizo a sí mismo, sí, pero a mí me ayudaron. Yo no tengo queja de la Federación Gallega, que creo que trabaja bien con los jóvenes. I. R. : Sé y entiendo que las federaciones necesitan primero resultados para después pedir recursos ante el CSD y poder trabajar mejor. Pero eso empieza a haberlo ahora. Después, ya depende de la forma de hacer las cosas. A veces la base está mal trabajada, en España, en clubes, en centros... Todos quieren resultados pronto. Es fácil si machacas a los niños. A ciertas edades, tienen que entrenar tranquilos para lograr éxitos a los 20, y no quemarse . J. G. N. : Se avanza. Antes no había niños que hicieran triatlón o estuvieran controlados, y ahora sí. En eso se está subiendo bastante. I. R. : Es cierto. Ahora la gente ya sabe lo que es el triatlón, incluso en los pueblos. Se apuesta por la cantera y hay más dinero, pero esa base hay que cuidarla. La conversación deriva en las promesas del triatlón gallego. Pero apenas profundizan. I. R. : A los 15 años, yo estaba durmiendo en mi casa. P. H. : Yo llegué a este deporte a través de la natación,que incluso quise dejar porque me cansaba. Empecé en el triatlón para probar y me fui animando. J. G. N. : Yo también empecé así. Probé con el trialtón y me enganché porque es más ameno. I. R. : Yo vine de atrás. Nadaba dese los 7 años, a los 10 me federé, después empecé a participar en carreras populares y a hacer algo de bicicleta, como aprendizaje, sin entrenar. P. H. : A mí me da miedo que se hable tanto de niños cada vez más pequeños. J. G. N. : No puedes ser triatleta a los 13 años. Debes formarte como nadador porque a los 19 no vas a bajar esas marcas, y en las otras dos disciplinas sí. Sobre todo, tienes que llegar al triatlón porque te gusten los tres deportes. Entrenar como triatleta a los 15 años es peligroso, prematuro. P. H. : Hay demasiada obsesión con eso. I. R. : Y muchos se quedan en nada por el camino. El triatlón, por su escasa historia, aún evoluciona en cuanto a métodos de trabajo. : Al ser nuevo, no se sabe a ciencia cierta cuál es el mejor camino para el atleta. J. G. N. : Y no es tan fácil hacer una puesta a punto proque depende de tres disciplinas. P. H. : En cuanto se oye algo que le dio resultado a alguien, ya lo quieren probar todos. I. R. : Al final, si no lo tienes tú claro, te marean. Siempre hay médicos y entrenadores que se quieren apuntar un tanto. P. H. : ¡Y cualquiera contradice a su entrenador y cambia la planificación por sus propias sensaciónes! (risas) Haría sentir fatal al entrenador. J. G. N. : Los tres tenemos buena sintonía con nuestros entrenadores. El mío (José Rioseco) me conoce desde los 10 años. I. R. : Yo nunca cambié nada, que quede claro (risas). Hablo de otros, porque tengo el mejor entrenador del mundo (César Varela), como dicen todos. (risas)