Siete jugadores del Compos demandaron a Nike por usar las imágenes de la famosa acción de Ronaldo. El fallo les fue desfavorable pero su abogado sigue apelando
07 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?n octubre de 1996, Ronaldo marcó uno de los goles más espectaculares y repetidos por televisión. Al día siguiente no se habló de la goleada del Barça al Compostela (1-5) sino de aquel gol, el del 0-3. Porque en su fabricación, el brasileño usó catorce toques para recorrer sesenta metros, derrumbando a medio equipo rival que le salió al paso. Entonces Nike se frotó las manos. Con su astro recién aterrizado en la Liga más golosa del mundo, a la marca deportiva le bastó enlatar aquella jugada en un spot publicitario para vender el producto Ronaldo . Pero los jugadores del Compostela interpretaron que la imagen del brasileño se ensalzaba a costa de diezmar y ridiculizar la suya, y llevaron al patrocinador de Michael Jordan a los tribunales en octubre de 1997. Los siete futbolistas implicados, Bellido, Frank Passi, José Ramón, Fabiano, William, Mauro y Chiba, demandaron a Nike «por usar su imagen sin su consentimiento, de manera despectiva, caricaturesca y vejatoria, infravalorando sus cualidades y aptitudes para el fútbol». Cada jugador reclamaba una compensación de 130.000 euros. Finalmente, la Audiencia de Barcelona (lugar del domicilio de la delegación de Nike en España), falló contra el Compostela alegando que «los actores conocían y consentían la explotación comercial de aquellas imágenes de forma voluntaria y libre». Una vez más, la Justicia había sido tan lenta en emitir el fallo que algunas partes implicadas ya se habían olvidado. «Yo la verdad es que pensé que se había retirado la demanda en el 97, porque varios de nosotros habíamos dicho que pasasen del tema», apuntaba Fabiano, hoy en el Racing de Ferrol. «Fernando, el portero, nos insistió mucho en que no fuésemos contra los abogados de Nike, que debían de ser muy buenos», añade. La representación legal del Compos corre a cargo de Javier Oreiro, abogado y actual entrenador del equipo filial, y quien ya ha recurrido la sentencia al Supremo. Oreiro ha estudiado un precedente en la jurisprudencia española, una sentencia que condena a Panini, una empresa de cromos de futbolistas, por usar imágenes de partidos televisados. Pero entre los jugadores parece haber una nebulosa sobre el pleito contra la todopoderosa Nike. «Lo tenía prácticamente olvidado», indica Bellido. «Yo pasé del tema, me pareció mucho lío», dice Mauro. «El coste ascendía a 3.500 euros y no los quería afrontar solo», explica Passi. No obstante, su abogado no tiene notificación de la intención de sus representados. «Y si ahora consigo una indemnización, ¿también van a renunciar a ella o la querrán cobrar?», razona Oreiro.