Más picante para el derbi

M. F. | Redacción

DEPORTES

PETE WILCOCK

Diego Simeone y David Beckham vuelven a enfrentarse en un duelo de alto voltaje. El inglés fue expulsado en el Mundial 98 por agredir al jugador argentino

01 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

David Beckham y Diego Simeone aportan un nuevo y jugoso ingrediente al caldero del morbo del derbi madrileño. Algo de la rivalidad de los Argentina-Inglaterra se transplantará al Santiago Bernabéu. Porque el episodio protagonizado por Beckham y Simeone en la Copa del Mundo de 1998 ya ha pasado a la historia del torneo. O, mejor dicho, a esa rica historia de enfrentamientos entre la albiceleste y los pross . El entonces novato diablo rojo cayó en la trampa de la provocación y repelió desde el suelo una entrada del Cholo experto en exagerar la caída. Tras la expulsión del Spice Boy , el cuadro inglés resistió el empate con diez hombres, pero cayó en los penaltis. El chivo expiatorio estaba servido: «el niñato malcriado», según los rotativos londinenses. Ha pasado más de un lustro desde aquel encuentro en Saint Etienne. Después los dos jugadores coincidieron de nuevo en un terreno de juego en el año 99, en la Liga de Campeones, en un Manchester United-Inter de Milán. Todas las cámaras apuntaban hacia Beckham, que intercambió su camiseta con el argentino en un necesario ejercicio de exorcismo. Becks intentaba restañar una herida que casi le había llevado al destierro. «Después de la derrota ante Argentina temí por mi seguridad. Hubo muchas amenazas y no sólo para mí sino también contra mi familia. Esa fue la parte más dura», confesaría después. Pero Beckham pronto logró rehabilitar su imagen con fútbol y resultados. La 98-99 fue su mejor temporada. Y después firmó el magistral gol de falta que metió a Inglaterra en el Mundial 2002 y del tanto con el que su selección derrotó a Argentina en esta competición. Y otra vez los niños británicos copiaron en masa su peinados con el beneplácito de sus padres. «Larga espera» Para los ingleses, la polémica sobrevive a pesar del efecto balsámico que produjo el triunfo sobre la albiceleste en la Copa del Mundo. «Han sido cuatro años de larga espera», reconoció el propio Beckham tras mantener la concentración ante el bullicioso Simeone y batir al céltico Pablo Cavallero de penalti. Cuando se confirmó que los dos futbolistas coincidirían en España, la prensa británica no ahorró tinta para destacar que se enfrentarían en la Liga en dos conjuntos con una rivalidad cultivada por la tradición y la cercanía. «Dos jugadores que se enfrentaron, ahora unidos por una ciudad y separados por dos equipos», publicaba The Guardian . «Todo eso ya está olvidado», asegura la estrella merengue. Pero ahora el reencuentro con el que fue su bestia negra se consuma de forma oficial, aunque sin el fervor patrio de otras ocasiones. Simeone ya está curtido, pero para Beckham será su primer derbi madrileño, su estreno ante el conjunto colchonero. No es un Argentina-Inglaterra. Pero también se alcanzan altas temperaturas.