Juan Carlos Valerón regresó de la cita internacional con la misma humildad que se marchó y quitando importancia a su extraordinaria actuación personal
20 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Salió al campo a disfrutar, como en él es habitual, sin que pareciera que España se lo jugaba todo. Y vaya si disfrutó. Jugó lo que quiso, hizo lo que no estaba en los escritos y fue el gran artífice de la clasificación de la selección para el Europeo de Portugal. Juan Carlos Valerón volvió a ser el mago de Arguineguín, ese jugador decisivo que sin darse uno cuenta de que está en el campo, hace diabluras con la inocencia de un niño. Magia en estado puro a la que él no concede un ápice de importancia. Ayer, veinticuatro horas después de la gesta, su euforia se limitaba a un comentario escueto: «Estoy contento, porque hemos hecho un buen partido y nos clasificamos, que es lo más importante». Punto y final. Sobre su actuación, dijo que «la normal» y acerca de la polémica de si Raúl y él juntos son compatibles, nada que decir: «No hay discusión, son ustedes (por la prensa), los que sacan el tema. Nosotros estamos tranquilos». Pero ahí no queda su recato y su prudencia. Incluso al ser interrogado sobre las continuas faltas que le realizan tanto con el Deportivo como con la selección, Valerón ni se inmuta. «Es normal. Son cosas del fútbol. Siempre hay entradas, pero nunca con mala intención», sostiene el hombre al que el año pasado lesionó Peña. Ni las patadas, ni la importancia del partido, ni siquiera el pésimo estado en el que se encontraba el terreno de juego motiva que Juan Carlos Valerón varíe su discurso y dé alguna seña de identidad de la furia española. El campo «¿El campo? ?se asombra por la pregunta? Todos los que han visto el partido por televisión pudieron comprobar que estaba mal. Pero, qué le vamos a hacer. Había que jugar igual...», sostiene el cerebro de la selección española y del Deportivo. Y es que la tranquilidad va allá por donde se mueve el Flaco. Por eso, ni el viaje a Noruega, ni la tensión del duelo motivan que se muestre cansado o, por lo menos, que lo admita: «Está claro que los que hemos estado con la selección no hemos podido descansar como el resto, pero regresamos con ganas de incorporarnos ya al trabajo y que el míster decida si podemos actuar ante el Betis», razona Valerón. Será, el de mañana a partir de las siete y media, un duelo «muy importante, porque el Betis cuenta con muy buenos jugadores». El canario es consciente de las bajas de su equipo y lo lamenta, pero el tiempo justo para decir: «Era mejor que todos estuviéramos en perfectas condiciones, pero qué le vamos a hacer. Los que salgan, seguro que lo hacen bien y están capacitados para sumar los tres puntos ante el conjunto andaluz», apunta el medio blanquiazul.