El estado físico de Iván Helguera complica aún más la defensa del Real Madrid, que mañana se enfrentará al Sevilla en el Sánchez Pizjuán sin sus laterales titulares (Míchel Salgado y Roberto Carlos) y desconoce si podrá contar con el jugador cántabro.
07 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Helguera sufre una contractura muscular en su pierna izquierda que le hace ser duda para el duelo contra el Sevilla, y aunque Pavón y Solari se perfilan para ocupar los puestos de Salgado y Roberto Carlos, Carlos Queiroz continúa haciendo pruebas y la posible baja del central internacional dejaría en cuadro la defensa madridista ante un rival demasiado peligroso con Reyes de extremo y Darío Silva de delantero. Helguera, que tuvo que retirarse ayer del entrenamiento del Madrid tras resentirse de su lesión en el muslo, está pendiente de evolución las próximas 24 horas y aunque se mostró optimista para jugar en Sevilla, corre el riesgo de perderse con España la decisiva repesca para la Eurocopa contra Noruega de los días 15 y 19. Con el fin de recuperarse para jugar en Sevilla, Helguera será sometido a un tratamiento de choque, y en el caso de estar disponible para mañana, formaría la pareja de centrales junto a Raúl Bravo. En las bandas quedarían por tanto Pavón y Solari, aunque ninguno de los dos es especialista en el lateral, principalmente el joven central canterano, y Queiroz también ha ensayado con Rubén y Borja en medio de la zaga y Raúl Bravo en la izquierda. El técnico portugués, que en principio no cuenta en absoluto con los canteranos Olalla y Núñez para la banda derecha, demuestra así que sigue con dudas y no tiene decidida aún la defensa contra el Sevilla, aunque según el argentino Cambiasso «no hay que estar tan pendientes de las pruebas del entrenador, que es el especialista en hacer alineaciones y es lógico que quiera ver cuál es la mejor solución para el equipo». Cambiasso permanece a la expectativa de lo que decida Carlos Queiroz. El sudamericano habló sobre los sevillistas Alfaro y Javi Navarro para señalar que «los defensas tienen que ser duros, porque si no lo son les falta algo. Lo que tienen que hacer los árbitros es castigar las entradas ilegales».