Un portero que surca los aires

La Voz

DEPORTES

El pívot chantadino, que iba para guardameta de fútbol, ha necesitado tan sólo seis años para hacerse un hueco entre los grandes y llamar a las puertas de la selección absoluta

06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Sigue creciendo Fran Vázquez, uno de los pocos jugadores gallegos que habitan en la Liga ACB, aunque sin duda alguna el que presenta un futuro más prometedor. Lleva sólo seis de sus veinte años jugando al baloncesto, pero en este tiempo, su carrera ha sido fulgurante. Le ha bastado ese período para ir pasando por todo el escalafón de las selecciones nacionales y sólo le queda por subir el último peldaño. «Lo conseguirá», sentencia el responsable del combinado español, Moncho López. Pasó por Málaga y este verano fi rmó por el Auna grancanario para seguir progresando. Y lo está haciendo, vaya que sí. El miércoles fue designado mejor jugador nacional de la semana pasada. «Flipante, ¿no? Yo también estoy alucinado con lo rápido que me está pasando todo», suelta el pívot lucense con desparpajo. Su historia es la de un elegido para la gloria. Comenzó jugando de portero en el colegio La Barrela, en Chantada. Los responsables de las Escuelas Deportivas Municipales vieron que el niño crecía vertiginosamente y le propusieron incorporarse a la sección de baloncesto. «Me advirtieron que había un chico larguirucho con unos brazos interminables y que podía llegar lejos», descubre el actual director deportivo del Breogán, Juan Carlos Castro, que hace un lustro era su jefe de estudios en el centro Siglo XXI de formación de jóvenes talentos. Físico impresionante «Lo metimos en la preselección lucense ?relata Castro? y vimos que era grande, muy grande, pero de baloncesto, nada de nada. Su físico me impresionó». El muchacho llegó pronto a la selección gallega. En su primera aparición vestía una camiseta en la que se leía Deportes Pateiro, por una tienda de ropa de su pueblo. «Lo rebautizamos como Pateiro», agrega López. «Le costaba estudiar ?prosigue el seleccionador? y en el trato diario puede parecer despistado, pero sobre la pista, nadie más despierto que él, a nadie se motiva con más facilidad». Una intoxicación alimentaria en el Siglo XXI le provocó una pericarditis. Tuvo que ser hospitalizado en A Coruña e interrumpió su actividad un año. Por entonces, los cazatalentos de los grandes clubes de ACB ya empezaban a anotar el nombre de Fran en sus libretas. El cierre del Siglo XXI en Galicia le llevó al centro del País Vasco. Fue una etapa puente para su salto a la cúspide. «Siempre me he dejado guiar por mis amigos y mi familia. Ninguno como Pedriño Canales, el delegado del Siglo XXI. Recibí una avalancha de ofertas, hasta once». Luis Casimiro lo quería a su lado en el Pamesa; el Estudiantes quedó prendado de su talento y hasta el Barcelona vio en su capacidad intimidatoria un relevo de futuro para Dueñas. Al fi nal se encomendó a la sabiduría de Maljkovic en el Unicaja. Empezó jugando en el fi lial de la EBA y después dio el salto al primer equipo. Cuando le propusieron al maestro serbio una cesión, se plantó y dijo: «De aquí no se mueve. Su capacidad de trabajo es un ejemplo para las estrellas». Ahora el Auna disfruta de su juego. «Estoy muy bien en Las Palmas», confi esa; el hecho de instalarse con su novia malagueña Ana ha hecho más fácil su adaptación, «Es un jugador con el que cuento. Sé que este chico va a llegar muy lejos», resume su actual técnico, Pedro Martínez.