Riazor pone nombre al líder

José M. Fernández A CORUÑA

DEPORTES

24 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Duelo de altura en Riazor. Deportivo y Valencia ya han dejado de ser las dos alternativas más sólidas al imperio blanco; ahora son las alternativas, las únicas. Con sólo siete jornadas de Liga disputadas, ningún pronóstico sensato contempla otra posibilidad de título que no pase por el Santiago Bernabéu, Mestalla o Riazor. Por tanto, el estadio coruñés reúne hoy ( 21.30 horas, TVG. Radio Voz A Coruña y Radio Voz Bergantiños conectarán a las 20.30 horas ) a dos de los candidatos a la Liga, precisamente al dúo que encabeza la clasificación y a dos de los últimos tres campeones. Además, el líder de la jornada, cualquiera que sea el resultado, saldrá hoy de Riazor. Molina, en uno de sus magistrales ejercicios de pragmatismo con los que de vez en cuando modifica el anodino soniquete de las comparecencias publicas de los futbolístcas y pone a cada uno en su sitio sin necesidad de levantar la voz, elevó aún más la intensidad de un partido que se presume de alto voltaje. El guardameta deportivista desnudó de artificio el choque de esta tarde y lo redujo, simplemente, a fútbol: el enfrentamiento entre el primer y el segundo clasificados de la Liga española. Nada menos. Sin cuentas pendientes, sólo tres puntos y el liderato. El triunfo podría traducirse por un sonoro golpe encima de la mesa de un rival directo, una credencial para enfilar la recta final de la primera vuelta en las mejores condiciones. Similares y diferentes Sobre el césped, en apariencia, dos conceptos de equipo similares -dibujo táctico y primacia del grupo-, pero, en la práctica, distantes: al Dépor le gusta y necesita el balón, el Valencia puede sobrevir sin el cuero; el conjunto local convierte la defensa en el arte de la solución individual, mientras que Rafa Benítez ha conseguido que la contención sea un asunto solidario, un modélico acordeón que sólo ha encajado un gol en siete encuentros. Un choque de trenes, pero con soluciones individuales y los ojos fijos en Juan Carlos Valerón y Pablo Aimar, los depositarios de la fantasía, una pareja de artistas con probada capacidad para desatascar cualquier situación y convertir lo extraordinario en habitual. Además, los intercambios de mutua admiración entre el canario y el argentino contribuyen a desdramatizar un partido que no necesita alicientes especiales para ser considerado ya un clásico moderno. Y un par de datos: el Valencia fue el último equipo que privó al Deportivo de los tres puntos en Riazor y, en aquella ocasión, Mauro Silva, al igual que esta tarde, se perdió el partido. Tampoco estará hoy Naybet, por lo que César, por primera vez en la Liga, se ha hecho con un sitio en la convocatoria y se perfila como titular. Fran también estará en el once inicial. Un justo premio para el jugador que revolucionó a su equipo en las victorias ante el Mónaco y el Atlético de Madrid.