Apenas 72 horas para elaborar un plan contra el Valencia (sábado, nueve y media de la noche, Televisión de Galicia), un escaso margen para descubrir un hueco por el que batir a la mejor defensa de la Liga. El Deportivo sólo dispone de 72 horas para encontrar una fórmula que, hasta la fecha, ha encontrado exclusivamente el Valladolid en la jornada inaugural con un gol en Mestalla que valió un punto (obra de Sousa). Y desde entonces, ni Cañizares ni Palop saben lo que es recoger el balón dentro de su propia red. Pero da la casualidad de que Molina en Riazor sólo ha recibido un gol en lo que va de temporada, con lo que el entrenador Rafa Benítez también trabaja para superar una defensa casi tan aguerrida como la que dirige. No miente Irureta cuando dice que «el Valencia es más compacto, porque cuesta más hacerle un gol que a nosotros». Pero Riazor iguala las cuentas. Sólo el Atlético de Madrid fue capaz de batir al Deportivo esta temporada, un gol tan infructuoso como anecdótico porque, a cambio, en ese partido los coruñeses anotaron cinco. El colchonero Lequi fue el autor de aquel tanto en la salida de un saque de esquina. Ni los líderes En su paso por el estadio de Riazor, el Athletic de Bilbao, el Albacete, el Rosenborg, el PSV y el Mónaco, varios de ellos líderes en sus respectivos campeonatos domésticos, fueron incapaces de anotar un solo gol al Deportivo. El dato obedece en parte al gran momento de forma en que se encuentran los dos centrales titulares, Naybet y Andrade, de los más destacados en cada partido. Lo de la portería a cero en Riazor no era algo habitual. El Deportivo, si bien acostumbraba a ganar sus partidos como local, lo hacía con más sufrimiento y casi siempre encajando algún gol, y en ocasiones dos, como hizo precisamente el Valencia a mediados de mayo. Fue la última derrota de los de Javier Irureta en casa después de un partido hiperdefensivo por parte de los valencianos con dos goles al contragolpe.