Ni autobús, ni cerrojazo, ni defensa pretoriana, ni muro en la retaguardia, ni gaitas similares. Milosevic no quiere saber de nada que suene a verlas venir o a marear la perdiz. El delantero serbio se mostró ayer partidario de ganar al Madrid por aplastamiento, dándole donde más le duele, ahogando a la supuesta galaxia en sus propias carencias. Y eso significa jugar al ataque, controlar al balón y pisar campo del Real Madrid, sin miedo a los pases con mira telescopica de Beckham ni a la velocidad de Ronaldo en los contragolpes. «Tenemos que atacar, porque ellos atacan mejor que defienden. Así que habrá que atacarles para ver cómo se defienden», argumenta Milosevic. No cabía esperar menos de un delantero que sale siempre al campo con el gol entre ceja y ceja. Quizá por ello se ha convertido en sólo dos meses en la mejor referencia ofensiva del Celta, marcando cuatro goles en Liga. El serbio lo tiene tan claro como lo tuvo hace tres semanas el Valencia, equipo que tumbó al Madrid quitándole su juguete favorito: el balón. Por eso rechaza el manual de quienes, como Clemente, creen que a los de Carlos Queiroz se les para a base de trincheras defensivas o autobuses de línea regular. «Esperar atrás... el Madrid tiene mucha más calidad que el Milan, y si les esperas te hacen más daño. Hay que atacarles. Aunque luego en el campo puede pasar cualquier cosa», insiste el ariete celeste que más goles le ha hecho en Liga al Real (cuatro, todos ellos con el Zaragoza, los mismos que les ha marcado a los de Chamartín el capitán Mostovoi). Elogios a Beckham Y puesto a llevar la contraria, Milosevic no comparte la teoría de quienes dicen que el Madrid es el mejor rival para salir del bache que vive el Celta. «No es bueno para remontar posiciones, pero es inevitable», dice el serbio. Tampoco está con quienes consideraban más fuerte al Madrid de Makelele (entre ellos, Catanha). «Beckham se ha incorporado muy bien al equipo en sólo dos meses. Supongo que tiene una presión enorme, pero lo está haciendo muy bien», subraya. Y tan bien ve Milosevic a la cuadrilla de Raúl, Zidane, Ronaldo, Beckham, Figo y compañía, que prefiere no pensar demasiado en glorias pasadas, como aquel 1-5 con el Zaragoza en el Bernabéu, cuando marcó dos goles: «El sábado firmaría ganar por 1-0», sentencia el atacante serbio.