Poco más de 60 kilómetros separan A Coruña de Santiago, una distancia que pone en tela de juicio el pretendido concepto de proximidad geográfica en la Copa del Rey, porque Deportivo y Compostela se enfrentarán hoy por primera vez en este torneo. Los coruñeses empezaron a jugarlo en 1910. Desde entonces se han enfrentado a los también gallegos Celta, Pontevedra, Ourense, Lugo, Racing, Gran Peña, Arenteiro, Arousa, Portonovo y Atlético Ribeira, pero, curiosamente, jamás al Compos. La SD fue fundada en 1962. Han tenido que pasar 41 años para que, al fin, coincidiesen. Hoy se medirán ambos conjuntos, pero en circunstancias especiales. El Compostela sueña con el milagro, aunque sus futbolistas no están para muchas fiestas. La temporada empezó mal en Santiago y el equipo poco a poco se hunde en el pozo de Segunda B. El duro golpe sufrido el domingo en la Liga echó por tierra los ánimos ya de por sí bajos del plantel que entrena Argimiro Pérez, Lucas. El colectivo tenía claro en vísperas del encuentro que la visita del Casetas serviría de revulsivo para una plantilla que no levanta cabeza. Sin embargo, perder ante un recién ascendido, un conjunto de los más flojos de la categoría, acabó por derrumbar a los santiagueses. Mal momento En mal momento llega el compromiso copero frente al Deportivo. La moral de los compostelanistas nunca estuvo tan baja, ni siquiera cuando la pasada campaña acumularon diez meses sin ver un euro. El Compostela está en puestos de descenso y el Dépor visita San Lázaro. Nadie cree en el milagro. Con todo esto, las dudas aumentan en la cabeza de Lucas, que no sabe si cargarse a medio equipo o si mantener frente al Deportivo a la gran mayoría de los que rozaron el ridículo frente al Casetas. Lo que sí parece claro es que el sistema será el mismo, con cuatro hombres en la zaga, dos por delante de los centrales, tres en la línea medular y un punta, un esquema idéntico al que presentará hoy su adversario en San Lázaro. Para el choque con los coruñeses, el técnico recuperará a Jesús, que jugará en el centro de la defensa con el capitán Chema. Manuel Castiñeiras podría ubicarse de nuevo en el doble pivote. De todos modos, la alineación es lo que menos preocupa al técnico. El gran problema se centra en poder levantar la moral de un colectivo que está hundido anímicamente. Por su parte, Irureta pondrá en liza el equipo B del Deportivo, en el que entrarán los suplentes y varios jugadores que han sido convocados por primera vez esta temporada, caso de César, Jaime o Djalminha. Para todos ellos será una buena oportunidad para intentar entrar en el equipo. Se espera la presencia en San Lázaro de numerosos seguidores del Deportivo, que tendrán además la oportunidad de ver en acción por primera vez al guardameta Munúa. El uruguayo no ha jugado todavía con su nuevo equipo y hay verdadera expectación por comprobar su categoría. El técnico vasco no se fía en absoluto del Compostela y dijo estar «preocupado» por un partido como el de hoy. Recordó en ese sentido que el Novelda estaba «en peor situación que el Compos» cuando eliminó al Valencia.