El Breogán acabó ayer fuera de su esquema baloncestístico ante la visita más ilustre de la ACB. Lo de ayer fue un puro nervio, sin que nadie diera un paso al frente para tomar las riendas de un ataque desbocado. Era tan grande el ansia por descabalgar al Barça tricampeón que los lucenses acabaron coceados. Todo se coció en el tercer cuarto; hasta entonces el partido navegaba por las aguas bravas de la pasión. El Barcelona comenzó defendiendo como corresponde a ese bloque galáctico que conquistó Europa el año pasado. En la tercera manga el Leche Río se fue desesperando. Navarro, que había sido el sostén del Barça en el arranque, recibió una técnica por una protesta tonta y luego fue castigado por su técnico con el banquillo. No pasaba nada. Su equipo se fue con 1-12, mientras en las filas locales las piezas no hacían girar el balón; éste salía atormentado del campo propio y en el terreno de juego catalán acababa por el aire sin ton ni son. Se abusaba demasiado del uno contra uno . No había inversiones y los azulgrana sobrecargaron la defensa sobre el hombre balón , que nunca encontraba una posición clara de tiro. No se buscaba a Racca y la zaga del perímetro reblandecía. La calidad individual y la capacidad física del ogro azulgrana llevó al Breo a su tercera derrota en casa ante aquel desde que ascendió. Varejao demostró que va a ser un crack . Davis reincidió en su juego de fuera a dentro, pero seguían sin verse las ventajas de una sociedad entre el perímetro y los pívots. Este loco octubre no permite lamerse heridas. El Breo tendrá sólo una sesión de trabajo antes de volver a escena: el miércoles en Murcia. Otros resultados Estudiantes-Murcia 70-58 Fuenlabrada-San Fernando 87-101 Tenerife-Lleida 78-73 Real Madrid-Joventut 92-91