El Celta empata en Villarreal

La Voz

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El Villarreal y el Celta igualaron a un gol en un partido en el que la fortuna hizo que el equipo de Benito Floro evitase la derrota cuando a falta de quince minutos veía como se le escapaban los tres puntos en juego.

21 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un gol en propia puerta del argentino Eduardo Berizzo llevó la igualada al marcador un minuto después de que el ruso Alexander Mostovoi situase al Celta por delante en el marcador cuando faltaba apenas un cuarto de hora para llegar al final del encuentro. Mientras los locales, sin perder todavía en el campeonato, buscaban en este partido su primera victoria en casa, los visitantes lo hacían con el objetivo de lograr el primer triunfo en el campeonato que le aportara tranquilidad. De esta forma, Miguel Angel Lotina planteó un partido en el que su equipo llevó el dominio del balón e hizo que el Villarreal fuera detrás de la pelota en el primer cuarto de hora. Sin balón, al Villarreal de Riquelme y Roger le costaba mucho crear peligro frente a un Celta que rondaba el área de Pepe Reina cada vez con más claridad. En los primeros 45 minutos, el Celta fue el dominador del partido, del balón pero el villarreal dispuso de las mejores ocasiones de gol. Víctor Fernández se convirtió en el jugador local más incisivo con tres buenas ocasiones para batir a Pablo Cavallero pero sus disparos salieron siempre desviados de la meta defendida por el internacional argentino. El Celta, que rondaba el área, moría siempre en el fuera de juego o en los remates del bosnio Savo Milosevic, unas veces muy desviados y otras excesivamente flojos. El Villarreal, en la segunda parte, buscó con los cambios efectuados tener el balón en su poder pero a cambio perdió las opciones de peligro ya que se mostró inoperante ante el marco rival. El equipo de Lotina comenzó a tener más problemas físicos, aunque tampoco motivaron que el Villarreal creciera para poder llevarse el partido. Cuando menos peligro creaba el Celta llegó su gol. Con el 0-1 parecía que el partido estaba sentenciado ante un Villarreal que no encontraba el camino del gol a lo largo de los 70 primeros minutos, pero la suerte se volvió a aliar con los jugadores de Floro. En un balón colgado al área que luchaba José Marí, el central argentino desvió el esférico hacia su propia puerta sin que su compatriota Cavallero pudieran hacer algo por evitar el tanto que supondría la igual final. En el último cuarto de hora, los nervios de ambos equipos pudieron desequilibrar un partido que al final dejó las cosas como estaban: el Villarreal sigue sin perder y el Celta sin ganar.