Noches de gala en Europa

La Voz

DEPORTES

CESAR QUIAN

El Deportivo comienza su cuarto año consecutivo en la Liga de Campeones, competición de tal fuste que un triunfo puntual acalla cualquier crisis, y se eleva sobre el resto de la temporada en la mente de los aficionados. Seguramente, muchos seguidores blanquiazules tendrán grabada a fuego en su memoria la épica remontada ante el París Saint Germain, o la victorias en Manchester, Londres o Múnich. Todas ellas, más sonadas que los diez años de regularidad en la Liga, o los dos triunfos la Copa del Rey. Vuelve el momento de las grandes hazañas europeas para un Deportivo que afronta su tercer inicio de Champions ante un conjunto griego. El AEK de Atenas no tiene el glamur de Milan, Bayern o Arsenal. Tampoco lo tenían Panathinaikos y Olympiakos, las piedras de toque en las ediciones 2000/2001 y 2001/2002. Y los coruñeses no fueron capaces de ganar en ninguno de los dos debuts, al contrario, lograron los empates con agónicos tantos al final: Naybet en campo del Panathinaikos, Valerón en Riazor ante el Olympiakos. No habrá gigantes europeos en la primera ronda. Riazor tendrá que esperar a la deseada segunda fase para encontrarse de nuevo con los mejores del continente. Todo para volver a regalar momentos inolvidables y conseguir, de nuevo, estar en unos cuartos de final. Porque, a pesar de los llamativos triunfos en Múnich y en San Siro la temporada pasada, el Dépor se perdió estar entre los ocho mejores del torneo. Encontrar equilibrio entre las heroicas gestas ante los más poderosos, y solventar los partidos menos relumbrantes debe ser el objetivo para los de Irureta. Los choques ante el Basilea la pasada edición o ante el Lens hace dos deberían servir de ejemplo.