El keniano impidió que el vencedor de los 1.500 metros, El Guerrouj, y Bekele, ganador en los 10.000, lograsen su segundo triunfo en Saint Denis
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hicham El Guerrouj no pudo emular al finlandés Paavo Nurmi, el hombre que en París, hace 79 años, durante unos Juegos Olímpicos, se convirtió en el único atleta en sumar dos triunfos en las pruebas de 1.500 y 5.000 metros. Del mismo modo, Kenenisa Bekele tampoco pudo superar a su maestro, Gebrselassie, que hace diez años logró en Sttutgart el oro en los 10.000 y la plata en los 5.000, aunque el reto del joven etíope era un doblete que sí estuvo al alcance del checo Zatopek, el finlandés Viren y el también etíope Yifter, los grandes de los 10.000. En la carrera donde todos los focos iluminaban el duelo que se desarrollaba en la cabeza, brilló -a su escala- el español Juan Carlos de la Ossa. El conquense corrió con sabiduría y bravura, y firmó un noveno puesto (13 min 21 s 4 centésimas) que sabe a gloria. Las dos estrellas de la gran final de los 5.000 metros, donde ambos se encontraban a medio camino entre las pruebas que les ha encumbrado en Saint-Denis, subieron al podio, pero ninguno alcanzó su propósito por culpa de un keniano que se coló en la fiesta: Eliud Kipchoge, triunfador en la misma recta final con una marca de 12 min 52 s 79 centésimas. Táctica fallida Bekele fracasó en su intento de endurecer la carrera, de marcar un ritmo demoledor (2.31.94, al paso por los primeros mil metros) que castigase al campeón de los 1.500. El Guerrouj, por su parte, no calculó bien en su ataque de las dos últimas vueltas, destinado a mermar la teórica inferioridad en el esprint de los fondistas. El marroquí acarició la gloria, el hito de Nurmi (1897-1973), el Finlandés Volador , un atleta que se llevó a la tumba una gesta que nadie más ha logrado repetir. El Guerrouj, el mejor mediofondista de todos los tiempos, se quedó muy cerca, a cuatro milésimas, una diferencia cruel para un atleta que ha regalado a París algunas de las mejores escenas de los campeonatos. Su gran rival en los 5.000, Kenenisa Bekele tampoco pudo trasladar al tartán su dominio en el campo a través. El etíope logró en dos días sucesivos los títulos de campeón del mundo de cross corto y de cross largo. Para desgracia de Bekele y de El Guerrouj en sus caminos se cruzó un keniano, Eliud Kipchoge, llamado también a grandes gestas en el futuro.