Por prestigio y mucho dinero

DEPORTES

El Dépor se juega hoy ante el Rosenborg como mínimo unos diez millones de euros

12 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Dépor está a las puertas de la eliminatoria más incómoda de su vida; una broma pesada que viene a romper lo que debería ser la sosegada paz de una pretemporada más. Y no tanto por lo que un triunfo reportaría al currículo del club, sino más bien por lo que éste puede dejar de ganar si no se mete en la primera liguilla de la Liga de Campeones: prestigio y mucho dinero. La responsabilidad que Irureta exigió a sus jugadores en la víspera del viaje no es sólo deportiva, sino también financiera. En las manos ?o en las botas? de los futbolistas está el futuro de un equipo que ha adquirido determinado caché y que no puede pasar por el trance de verse apeado por un rival de menor entidad. Pero también depende de ellos la salud económica del Deportivo. Al menos la más inmediata. La participación en esa primera liguilla de la Liga de Campeones reportaría al Deportivo más de 2,4 millones de euros (400 millones de pesetas). A eso habría que sumar otro tanto por disputar los seis partidos oficiales, los posibles puntos obtenidos por cada victoria (312.000 euros) y por cada empate (156.000), y las taquillas de los tres duelos de casa. En total (si lograse, por ejemplo, nueve puntos), unos seis millones de euros (casi mil millones de pesetas). Además, al final de la temporada habría que añadir a esa cifra la parte correspondiente a los derechos de televisión, publicidad y márketing, que se reparten entre los participantes. Eso elevaría la cantidad hasta unos diez millones de euros (1.660 millones de pesetas). Y la cifra se dispara una barbaridad con el pase a octavos de final. Es cierto que a tan dolorosa pérdida habría que restar los beneficios procedentes de la Copa de la UEFA, competición que el Dépor disputaría en el peor de los casos. Pero la diferencia de ingresos es abismal entre el mejor torneo de clubes del mundo y esa especie de Segunda División europea en que se ha convertido la UEFA. La presión para los jugadores ya es grande de por sí, pero más aún por la posibilidad de que sea el Celta, y no el Dépor, el que pasee este año el nombre de Galicia por los principales foros europeos. El entrenador lo sabe: «Los jugadores deben tener tranquilidad dentro de la responsabilidad que supone disputar partidos como éstos. Deben estar preparados para ofrecer una respuesta adecuada». En sus manos está. El Rosenborg se juega mucho menos. No es favorito ni tiene obligación de superar al Deportivo, y eso actúa a su favor. ¿Qué bazas benefician a los coruñeses? Su calidad y oficio. Por eso Irureta depositará su confianza en los de siempre (a excepción de las bajas, como Fran). En teoría, Valerón y Tristán serán la apuesta más técnica de un 4-2-3-1 al que Pandiani podría dar mayor rigor con el paso de los minutos, en función del resultado. La entrada de Walter, que no debe descartarse desde el inicio, daría paso a un 4-4-2 asimétrico.