El discurso de Djalma sonó a hombre maduro, comedido, reflexivo, inteligente. «Esta temporada va a ser la que defina mi vida profesional, lo tengo claro». En dos años, el brasileño ha pasado del relax de saberse fijo en el Deportivo a sudar por las últimas fichas del equipo. En su destierro centroeuropeo descubrió que hay algo peor que no ser titular en el conjunto coruñés: serlo en una liga descafeinada como la austríaca. «Me he renovado mucho como persona», añadió. «Vivo una situación incómoda, he oído muchas cosas, pero no he tenido ninguna confirmación de nada», apuntó tras la sesión de trabajo matinal. ¿Le molesta estar en las quinielas del Elche? «No me molesta el Elche, al contrario, es un club al que respeto porque no me ha hecho ningún mal, pero hasta el momento sólo se ha hablado, nada más ?matizó?, el Dépor también puede decir que quiere fichar a Ronaldo y ya está, pero no se puede jugar con esas cosas». Riazor, la preferencia Djalminha insistió en el hecho de «sentarse» para hablar de su futuro. «Yo ya tengo una edad y no puedo estar con tantas dudas a estas alturas». «No es sólo si el míster cuenta conmigo o no, yo quiero tener claro mi futuro», dijo. «Mi preferencia es el Deportivo» ¿Sólo como titular? «Nadie tiene la garantía de ser titular en un equipo, siempre juega el que mejor está y yo lo puedo procurar trabajando bien en pretemporada, tengo mucha confianza en mí», apostilló. Preguntado por si sacrificaría parte de su ficha para encontrar acomodo en otro club, el brasileño se cerró en banda. «Yo de cobrar no he hablado en mi vida, ni lo haré ahora. Siempre he jugado al fútbol, que es lo que me gusta y me pagan por ello», señaló. Y entonces confesó que el agua que suena para su futuro discurre por muchos ríos. «Lo que puede acontecer no sale en la prensa, y no voy a hablar de eso. Yo sé que me quieren pero he dejado claro cuál es mi preferencia», añadió. «Ofertas tengo doscientas, más o menos, pero me da igual, yo ahora mismo soy jugador del Deportivo». Inevitablemente, surgió el tema de sus problemas con la Hacienda Pública, un asunto que convendría que se resolviera en caso de cesión o traspaso. Tampoco hubo respuesta alguna. «Cuando he tenido problemas he ido directamente el presidente, y él sabe muy bien como es la situación». «Las cosas deberían definirse lo más rápido posible, conozco el fútbol, sé que hoy puedes estar bien y mañana no te quieren», concluyó.