Con la caída de Beloki, el Tour se ha puesto tan favorable al americano que ayer permitió una escapada de más de 20 minutos que concluyó con el triunfo de Piil
15 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Tour 2003 ya se corre bajo el modelo Lance Armstrong: escapadas maratonianas con muchos corredores que descargan de trabajo al equipo del líder, que se limita a poner un ritmo que haga crecer la diferencia de la fuga hasta unos guarismos escandalosos. Y el que quiera conseguir algo, que trabaje. En Marsella, final de la décima etapa, con un calor agobiante, ganaba el danés Jakob Piil (CSC), por delante del italiano Fabio Sacchi (Saeco). Eran los dos supervivientes de la escapada de turno en la que se metieron José Enrique Gutiérrez (Kelme) y Chente García Acosta, que no tuvieron fortuna con sus ataques. El corredor del iBanesto estuvo muy vigilado, ya le conocen cuando ataca, el daño que suele hacer, y a Gutiérrez se le hicieron muy largas las rectas que se encontró por delante. Lance Armstrong, en un castellano bastante aceptable, comentaba en la salida que la caída de Joseba había sido una pena. «Me siento mal por Joseba, por mí y por la carrera. Ha sido una pena», dijo. El propio Armstrong, se acercó al coche de Manuel Saiz, en carrera, para mostrarle su pesar por lo que le sucedió a Beloki. La etapa de ayer quedó muy marcada por el accidente del día anterior. Y es que las desgracias que están sufriendo un buen número de corredores están allanando el camino de Lance Armstrong. Antes de ponerse en marcha el prólogo de París, dos hombres que el año pasado habían estado entre los diez mejores, Rumsas, que fue tercero, e Igor González de Galdeano, que finalizó quinto, no tomaban la salida. Con la lista en la mano de los ciclistas que estaban en la salida, las deserciones no tienen desperdicio, por diferentes causas. Ayer se quedaban en tierra Stefano Garzelli (Vini Caldirola). Su compatriota Gilberto Simoni está fuera de la carrera desde hace tiempo. Joseba Beloki se ha tenido que ir a casa por una caída. Es decir, del podio del año pasado sólo queda en carrera Armstrong, el maillot amarillo. Es más, de los diez primeros clasificados de 2002, sólo Paco Mancebo y Roberto Heras se mantienen entre los mejores. En esa lista de desaparecidos, un nombre que llama la atención es el de Santiago Botero, que está a casi 45 minutos del primer clasificado.