Tristeza de color verde

DEPORTES

01 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Poco tiempo duró la alegría en Ferrol. El Racing aguantó el tipo sólo dos temporadas, pues en esta que finalizó el domingo, el equipo verde, tras un comienzo prometedor, inició una cuesta abajo que lo llevó a Segunda B, de donde había tardado 21 años en regresar a la división de plata, en donde creo que el Racing debe asentarse de la mitad para arriba a la espera de una temporada favorable que pudiera permitirle sorprender y dar el salto. Descender es siempre una tragedia, sin embargo, tengo la impresión de que la afición ferrolana está pasando el mal trago con menos bronca de la que podía esperarse, dadas las paupérrimas actuaciones de su equipo, que llegó a sumar ¡diecisiete partidos sin ganar! Como para echar el cierre. Parece como si al Racing se le hubieran fundido los plomos en aquel partido de Copa frente al Deportivo. Dentro del triste momento que ahora vive el racinguismo, tranquiliza comprobar que Isidro Silveira no aparece como un presidente hundido por el descenso. Sorprende su entereza para afrontar la situación. Dice que no hay problema económico, y esto es muy importante, pero en la parcela futbolística le espera una dura tarea. Tiempo tiene por delante, necesitará decisión para cortar por lo sano.