Roddick, el «verdugo» de Robredo, sirvió a 216 kilómetros por hora El balance del quinto día de Wimbledon 2003 registra las eliminaciones de Rafael Nadal y Tommy Robredo, derrotados en la tercera ronda por el tailandés Paradorm Srichaphan y el estadounidense Andy Roddick, respectivamente, pero además, en la jornada de ayer, el toledano Feliciano López obtuvo por segundo año consecutivo el pasaporte para los octavos de final gracias a su victoria sobre el brasileño Flavio Saretta por 6/4, 6/4, 6/4 en una hora y treinta y nueve minutos. López utilizó su servicio como arma fundamental. Tiene gran confianza en ella, así que no pueden sorprender sus 18 puntos de saque directo, con lo que contabiliza un total de 50 aces en tres partidos. Al zurdo de Toledo le aguarda un duelo durísimo en octavos, frente al suizo Roger Federer. Rafael Nadal, de 17 años, el benjamín del torneo, dijo «good bye» (adiós) a la gran prueba. Srichaphan ganó por 6/4, 6/4, 6/2. Es un auténtico atleta en todos los órdenes. Sacó a 206 kilómetros por hora y, en el intercambio de golpes desde el fondo de la pista, la pelota sobrepasó también los 200 kilómetros. «Mi padre me dio unos masajes antes del partido y me dejó listo», confesó el oriental. Nadal, por su parte, se va contento del deber cumplido. Perder con Paradorm «no empaña mi trabajo, pero necesito mejorar mi saque», señaló. El tropiezo de Tommy Robredo se produjo ante Andy Roddick por 7/6 (5), 6/4, 6/4 en una hora y cincuenta y cuatro minutos. El americano sirvió a 216 kilómetros por hora, aunque solamente anotó 9 aces. Para el catalán «este Wimbledon me ha dejado satisfecho y me ha convencido de que sigo en progresión, aunque, eso sí, habré de mejorar mi saque». Como se ve, es la asignatura pendiente de Rafael Nadal y de Robredo. Todo se andará, coinciden ambos.