Es su décima Liga ACB. Y la triple corona de la temporada. Tras su primera Euroliga y la Copa del Rey, el Barcelona se impuso en el tercer partido de la final al Valencia por 74-82. El equipo catalán, que disputaba su decimoquinta final, supo imponer su experiencia y sumó un nuevo título a una campaña que ya se califica de perfecta. Únicamente otro equipo español, el Real Madrid del mítico entrenador Pedro Ferrándiz, logró la misma hazaña, con los tres principales títulos en las mismas temporadas, 1965 y 1974. Pero el propio Barcelona ya consiguió un particular triplete en 1987, cuando conquistó Liga, Copa y Copa Korac con Aíto García Reneses en el banquillo. El de ahora parece ser el resultado de un ambicioso proyecto que tuvo como principales factores de éxito la batuta del serbio Svetislav Pesic y los deslumbrantes fichajes de Dejan Bodiroga y Gregor Fucka, unidos a un ya de por sí poderoso conjunto con jugadores de la talla de Sarunas Jasikevicius, Juan Carlos Navarro y Roberto Dueñas. Con una plantilla de semejante quilate, los exigentes aficionados barcelonistas pudieron soñar con lo máximo. Y no se equivocaron, aún a pesar de que la pasada temporada fue todo un fracaso, sin ningún título y con la final de la Copa del Rey como mejor registro. En esta oportunidad, el base lituano del Barcelona, Sarunas Jasikevicius, fue elegido el MVP de la final y mejor pasador de la Liga, después de anotar en el partido 15 puntos, lograr capturar cuatro rebotes y dar cuatro asistencias para un total de 18 puntos de valoración. El Pamesa resistió y el Barça esculpió su triunfo en un partido no exento de sufrimientos y con el mérito de un triplete histórico.