El arousano cree que lo suyo es «entrenar y defender al 100% al Racing» La preocupación por el final de la Segunda División contuvo la reacción de Luis César sobre su posible fichaje por el Deportivo Alavés al terminar la liga. «Imagínate -respondió a la pregunta de una periodista- qué es para ti que alguien muestre interés por tu trabajo. Supone un motivo de satisfacción. Pero nada más. Lo mío es entrenar al Racing y defenderlo al 100 %. Mi futuro está aparcado». El entrenador arousano hizo ese primer comentario antes de repetir hasta en cinco ocasiones que prefería declinar cualquier opinión sobre el anuncio del presidente del Alavés, Gonzalo Antón, al del Racing, Isidro Silveira, de la posibilidad de elegir al arousano como entrenador encargado de devolver al equipo vasco a Priera División. «No es momento de hablar de otra cosa que no sea nuestra meta de asegurar la salvación», repitió. Tras la cumbre entre los presidentes, el siguiente paso debería llevar al Alavés a hablar con el arousano. ¿Le llamó ya algún directivo del club vasco? «A mí, del Alavés, no», respondió escuetamente el arousano, quien declinó referirse a si le trasladó el interés un intermediario: «Si digo algo tengo más que perder que que ganar hablando de esto a dos jornadas del final del campeonato». Con contrato hasta junio del año 2007, la salida de Luis César del Racing pasa por un acuerdo entre las tres partes implicadas. Tampoco dijo mucho sobre si está dispuesto a negociar con el Alavés al terminar el campeonato, ya decidida la permanencia del cuadro verde. «Cuando acabe la Liga hablaré con el Racing, que es el propietario de mis derechos, sobre si me quiere o no. Si no me quiere me voy, y si me quiere, pues me quedaré», explicó el técnico, que suma su tercera campaña en el banquillo de A Malata y gozó del respaldo del presidente incluso cuando veía la permanencia a ocho puntos.