Armstrong apunta al Tour

Benito Urraburu GRENOBLE

DEPORTES

ROBERT PRATTA

El corredor estadounidense demuestra una excelente puesta a punto para la ronda gala al adjudicarse la Dauphine Libere

15 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo que todos sospechaban se ha confirmado. Existen indicios de que el reinado del americano en París se prolongará. Lance Armstrong afrontará el Tour de Francia en un gran estado de forma. Su triunfo final en la Dauphine Libere lo demuestra. Armstrong se hizo con el primer puesto en la etapa contrarreloj y se instaló en la cima de la clasificación. El estadounidense se ratifica en su papel de gran favorito a la ronda gala un año más. En el horizonte de este corredor aparece nítido el récord de Miguel Indurain, los cinco Tours consecutivos. Como el navarro, el corredor de Texas ha conseguid convertir sus victorias en tradición. Armstrong no ha atacado ningún día y el sábado, camino de Briançon, digirió con éxito su dosis de sufrimiento. Ha superado sus malos momentos con solvencia y ni siquiera ha atacado porque no lo ha necesitado. Quizás no ha sido el de otras ocasiones, al menos en la montaña, pero se supone que tampoco iba a quemar todas sus fuerzas en una competición que le sirve de puesta a punto para el Tour, en realidad la única prueba que marca en rojo en su calendario ciclista. Pero si Armstrong demostró que se mantiene en su línea, el español Iban Mayo, del Euskaltel-Euskadi, sorprendió por sus prestaciones. El máximo responsable de la Dauphine Libere le indicaba al ex corredor Bernard Valet, encargado del podio: «Busca a los ganadores de todas las clasificaciones». La respuesta de Valet fue esclarecedora: «Mayo lo ha ganado todo menos el amarillo». Y es que el triunfo fue para Armstrong, la victoria de la última jornada, para el francés Cédric Vasseur, pero Mayo se ha llevado el prólogo, una etapa, la montaña, la regularidad y la combinada. El corredor español se mostró muy satisfecho de su actuación. «Terminar detrás de Armstrong es como si hubiese ganado», manifestó. «Probé a atacarle tres veces en el puerto de Coq, pero entonces no hubo manera. Algún momento malo sí que le he hecho pasar, sobre todo el pasado sábado. Pero Armstrong es Armstrong y no es nada fácil sorprenderle», añadió. El estadounidense, que confesó que había sido la Dauphine más dura de los últimos años, afirmó que si Mayo está en forma para el Tour, habrá que contar con él. Esta Dauphine no sólo ha vivido de Arsmtrong y Mayo. Miguel Mercado, séptimo, venció en la clasificación de los jóvenes, mientras que iBanesto se impuso por equipos.