El Celta y la Real improvisarán sus posibles celebraciones

M. Groba VIGO

DEPORTES

11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay miedo a repetir un precedente que salió mal al perder contra el Atlético. Los donostiarras preparan un macroconcierto en Anoeta El partido del domingo será un ejemplo de improvisación en lo que a celebraciones se refiere. Aunque tanto el Celta como la Real Sociedad tienen muchas posibilidades de lograr en Balaídos sus respectivos objetivos de entrar en la Champions y ganar la Liga, ninguno de los dos clubes tiene preparado ningún acto multitudinario. Fernando González, responsable de Seguridad del Real Club Celta aseguró ayer a este diario que «no hay nada previsto» y que «se improvisará» si el equipo consigue su pase a la Liga de campeones ganando a los donostiarras y con un empate o una derrota del Valencia en Mestalla contra el Barça. Fernández reconoce que «hay posibilidades matemáticas», pero advierte que no se han organizado festejos porque hay precedentes que han salido mal. Con Víctor Fernández, cuando se iba a celebrar el pase a la Champions y se perdió contra el Atlético de Madrid los jugadores subieron llorando en al autobús hasta As Travesas». En el bando contrario ocurre tres cuartos de lo mismo. Aunque la Real Sociedad se proclamará matemáticamente campeón de Liga si gana a los vigueses y el Real Madrid empata o pierde, el club donostiarra no tiene nada preparado. El único acto previsto es un macroconcierto en Anoeta para el día 24, tras la última jornada de Liga. Las peñas, más previsoras Así las cosas, las aficiones son las únicas que preparan una posible celebración. En el caso de la olívica, la Federación de Peñas del Real Club Celta ya trabaja en los actos previos al partido y en los posteriores en el caso de una hipotética clasificación para la Champions League. La presidenta, Begoña Vázquez, anunció a este diario que hoy los darán a conocer. Si certificasen el título, los jugadores de la Real tendrían de madrugada un recibimiento masivo en el aeropuerto de Vitoria o en el de Biarritz, adonde se trasladarán en un vuelo Charter desde Santiago nada más terminar el partido.