¡Más Beckham, es la guerra!

La Voz M. F. | REDACCIÓN

DEPORTES

Reportaje | El fichaje más deseado | El Manchester confirma que ha llegado a un acuerdo con Laporta, candidato a la presidencia del Barça, para vender al jugador, pero en Madrid visten al astro de blanco

10 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Manchester confirma que ha llegado a un acuerdo con Laporta, candidato a la presidencia del Barça, para vender al jugador, pero en Madrid visten al astro de blanco. David Beckham se ha convertido en ese rubio objeto del deseo para Barcelona y Madrid. El jugador del Manchester United le da nombre al culebrón futbolístico del año, que ayer proporcionó a la audiencia nuevos capítulos. El más espectacular, la confirmación del club inglés de que ha aceptado una oferta de Joan Laporta, candidato a la presidencia del Barcelona, para traspasar al jugador. El United satisfecho y Laporta, exultante, pero el acuerdo depende del visto bueno de Beckham y él ha asegurado que no entra en sus planes negociar con Laporta. El martes fue un día tormentoso para el caso Beckham . Primero, el futbolista reconoció por primera vez la posibilidad de abandonar el Manchester. «Nunca dije que terminaría mi carrera en el United», confesó en una entrevista concedida al diario Los Angeles Times . Esta simple frase sirvió de pistoletazo de salida para las especulaciones. Desde Madrid y bajo el clásico apunte «según fuentes del club blanco» se insistió en que Beckham instalaría su fútbol en el Bernabéu. Pero por la tarde el culebrón alcanzó su punto álgido con el anuncio oficial del Manchester de que había alcanzado un acuerdo con Joan Laporta, que busca un golpe de efecto al más puro estilo Florentino. Pero la letra pequeña del comunicado del United dice que el traspaso depende de que el Barcelona convenza a Beckham de su marcha. ¿Y qué opina el protagonista de toda esta historia? Pues ayer se declaró «disgustado y sorprendido» por la información difundida por su club y aseguró que no se reuniría «con el señor Laporta ni con sus representantes». Sin embargo, Laporta indicaba casi al mismo tiempo que se daba a conocer la posición de Beckham que el fichaje «va por buen camino» y añadió que el malestar de Beckham es una estrategia de negociación de los agentes del jugador. Incluso el director deportivo de Laporta, Sandro Rosell, aclaró que «el acuerdo con el Manchester quedará a disposición del presidente que salga» aunque los socios del Barcelona elijan a otro candidato en las elecciones del club. La cuestión es saber si Becks prefiere integrarse en la galaxia madridista o convertirse la estrella indiscutible en Can Barça, en un equipo que no estará en la próxima Liga de Campeones y que ni siquiera ha garantizado su participación en la UEFA. En Madrid la sucesión de los hechos recuerda a los fichajes de Figo, Zidane y Ronaldo. En este hervidero de virajes, confirmaciones y desmentidos, se permitieron opinar hasta los que no están implicados. Como Tommy Docherty, ex entrenador de Manchester, que afirmó que Beckham firmará antes por el Madrid o el Milan que por el Barcelona. Menos mal que anteayer Silvio Berlusconi había afirmado, durante su viaje a Israel como primer ministro italiano, que «hay mejores formas de gastarse el dinero que en comprar a David Beckham». Seguro, pero no tan espectaculares si se habla de fútbol. Porque en la lucha por la presidencia blaugrana Beckham ayer ahogó completamente los rumores sobre nombres tan ilustres como Ronald Koeman o Ruud Van Nistelrooy.