El club de los cabos sueltos

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade A CORUÑA

DEPORTES

La incertidumbre envuelve a la plantilla en el momento clave de la temporada. El Deportivo va a apurar sus opciones en la Liga sumido en uno de los momentos más delicados de su historia reciente, con numerosos frentes abiertos que no configuran el mejor entorno para ese último esfuerzo.

09 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La meritoria campaña del equipo ha tenido un desgaste indudable, especialmente para algunos futbolistas. Y por mucho que intenten disimular sus problemas particulares, éstos afloran y se mezclan con los colectivos. La situación del vestuario es de relativa tensión tras lo vivido en los últimos meses (episodios violentos incluidos). Y es de dominio público que varios jugadores desean buscar una cesión para la próxima temporada, mientras otros saben que viven sus últimos minutos como deportivistas. Unos, porque se acaba su ciclo. Otros, porque ya no interesan al club, que necesita hacer caja para aliviar su depauperada economía. Motivación colectiva El conflicto de intereses que es siempre un vestuario jugará en contra del Deportivo en los próximos compromisos. Además, va a poner a prueba la habilidad de Irureta para hacer grupo y sustraer al conjunto de los problemas particulares. Se trata de motivar a la gente y, en ese sentido, el técnico dio ayer el primer paso y vaticinó que el Dépor tiene opciones a todo si consigue la victoria en los dos partidos que le faltan. Y aunque no lograse el título (es muy complicado), el segundo puesto evitaría la incómoda ronda previa en la Liga de Campeones, y eso ya no estaría mal. El problema es que tampoco Irureta vive este final de Liga acomodado en la tranquilidad. Y menos si esta semana empieza a negociar su renovación, que estará condicionada en parte por muchos de esos conflictos particulares que viven los jugadores blanquiazules.