El mejor tenista de todos los tiempos está a un paso de colgar la raqueta. Pete Sampras parece a punto del adiós definitivo. Nacido en Washington el 12 de agosto de 1971, lleva como profesional desde el año 1988. Sus piernas están cargadas de esfuerzo. La espalda también por la extraordinaria potencia que imprimía a sus servicio. Son ya demasiadas temporadas en la batalla. Quizá por eso se acerque cada vez más a su adiós de las pistas, a su retirada. Por lo pronto acaba de renunciar a su participación en los torneos de Roland Garros y Wimbledon. Sin embargo, se resiste a dar el paso definitivo de su despedida. En declaraciones a L os Angeles Times dijo que no puede «cerrar la puerta del regreso al cien por cien; queda una oportunidad para que vuelva el año que viene». Reconoce que su ostracismo «va a ser muy duro por tener que ver Wimbledon a través de televisión ». Sampras no juega desde el 8 de septiembre del año pasado cuando se impuso a Andre Agassi en la final del US Open por 6-3, 6-4, 5-7 y 6-4. Fue la consumación de su quinto título en esa prueba, con lo que pudo enriquecer su palmarés hasta un total de 14 victorias en finales de Grand Slam (2 en el Open de Australia, 7 en Wimb ledon y 5 en el US Open). A lo largo de su exitosa carrera, Pete Sampras consiguió 64 títulos. No hay que olvidar que asimismo conquistó el Masters ATP en cinco ocasiones. Fue, además, líder mundial durante 286 semanas, un récord casi imposible de igualar. El checho Ivan Lendl se quedó en 270 semanas y Jimmy Connors en 268. Sampras ganó nada menos que 762 partidos durante su vida deportiva y perdió 222. Económicamente, está bien servido, con ganancias en competiciones por un global de 43 millones de euros, sin olvidar que sus ingresos publicitarios han podido alcanzar una cifra parecida, considerando que en tiempo y hora fue uno de los deportistas mimados por Nike. Así que si se marcha, se irá el más grande de la raqueta.