Ocho años después, el Milan volverá a jugar una final de la Copa de Europa gracias a un gol con valor doble de Shevchenko, que marcó en la prolongación de la primera parte y permitirá al equipo rossonero luchar por su sexto gran título continental. La eliminación del Inter en semifinales deja a Héctor Cúper en la cuerda floja, aunque su equipo hizo sufrir al Milan hasta el último momento, en una emocionantísima recta final tras un gol de Martins. El Milan jugó toda la segunda parte a defender su ventaja y acabó angustiado, porque el empate del Inter llegó tras un error de su zaga y el Inter empujó con todo hasta el pitido final. El conjunto de Carlo Ancelotti se clasificó de milagro, y el suplente del lesionado Dida, Abbiati, fue el salvador con sus intervenciones en los últimos minutos. El Milan es más equipo que el Inter, pero en San Siro pudo pagar muy caro su conservadora actitud, cuando todo parecía decisivo tras el 0-1. Ese gol de Shevchenko no pudo llegar en mejor momento para los rojinegros, cuando moría la primera parte y el Inter estaba más que satisfecho con el empate sin goles. Porque a pesar de que el equipo de Ancelotti sólo había tenido otra oportunidad de marcar en ese período, fue el Milan el que dominó gran parte del primer tiempo y el que más buscó el triunfo. En cambio, el Inter, aunque logró equilibrar durante unos minutos el trabado duelo, volvió a echarse atrás en la recta final del primer tiempo, a trabajar mucho más en el aspecto defensivo en vez de buscar un gol que se consideraba imprescindible.