El Ourense está feliz con su papel de extraño en O Couto. Frente al Pontevedra hará caja y además asumirá el rol de visitante, el que tanto le gusta y tan buenos resultados le ha dado esta temporada. Si el equipo rojillo tuviese un comportamiento similar en casa al dado a domicilio estaría clasificado a estas alturas para el play off y no viviría en tierra de nadie. Son el segundo equipo como foráneo por detrás del Zamora y empatado con los granates. Todos sitúan la visita del Pontevedra como un partido a domicilio. Toño Dacosta, el técnico, el primero. «Le he comentado en la charla a los jugadores que si el Ourense juega bien fuera de casa, si ha sido mucho más competitivo, el domingo va a parecer que estamos fuera». Quiere enseñar a sus aficionados la versión de equipo que ha sido capaz de ganar siete partidos fuera. «Lo que quiero es intentar darle una alegría porque después de tanto tiempo se la merecen». La plantilla también se siente cómoda en el mismo papel. «Este equipo hai que velo fóra da casa, que é onde está facendo unha boa temporada. Ojalá veña moita xente de Pontevedra, porque sería unha boa inxección económica para o clube e seguro que ós xogadores tamén nos iría ben». apuntó el capitán Adolfo. Precedentes No será la primera vez que O Couto tenga color visitante. Extremadura y Numancia sellaron en su día el ascenso a Primera división en el feudo ourensanista. Si desde Pontevedra anuncian el desembarco de mil aficionados granates, desde Almendralejo habían llegado cerca de 2.000 en mayo de 1998. Trece meses después Lotina movilizó a más de 3.000 sorianos. En ambos casos las hinchadas visitantes se salieron con la suya, el triunfo ascensor. Quizás sea el bálsamo de los aficionados pontevedreses que se han mostrado críticos con el precio de las entradas que regirán el domingo.