El piloto alemán de Ferrari, Michael Schumacher, cinco veces campeón del Mundo de Fórmula 1, volvió a ser el más rápido en el Circuit de Catalunya y logró la 'pole position' en la 47 edición del Gran Premio de España, en la que el español Fernando Alonso (Renault) obtuvo el tercer mejor tiempo, sólo por detrás de los Ferrari de Schumacher y del brasileño Rubens Barrichello.
03 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Schumacher, al volante del nuevo F2003-GA que estrenó ayer en Montmeló, se hizo con la 'pole', la número 53 de su carrera y la quinta en el trazado catalán, donde la obtuvo los dos últimos años para acabar ganando la carrera, después de salir el último en los entrenamientos oficiales por su mejor actuación ayer y batir el registro de Barrichello con un tiempo de 1:17.762. El alemán fue el único que bajó del 1:18 y buscará mañana su segundo triunfo del año, tras imponerse en el pasado GP de San Marino, y el quinto en Montmeló. Justo por detrás de los Ferrari, concluyó Fernando Alonso, que saldrá desde la segunda fila de la parrilla junto a su compañero de equipo, el italiano Jarno Trulli, cuarto clasificado. El ovetense mejoró la décima plaza de ayer con un tiempo de 1:18.233, después de haber empezado el día siendo el más rápido en los últimos entrenamientos libres y de haber sido segundo en el 'warm-up', sólo por detrás de Barrichello. En las gradas, entre los cerca de 86.000 espectadores que se dieron cita en el circuito catalán, unos 2.000 aficionados llegados desde Asturias apoyaron a Alonso y exhibieron al mundo numerosas banderas del Principado. Por una vez, las gradas, mayoritariamente pobladas de extranjeros, tienen acento español. El piloto español de Renault respondió a las expectativas con una valiosa tercera plaza que le permitirá volver a luchar por un lugar en el podio y por mantener la brillante trayectoria que está maravillando a la afición española. De momento, ha puntuado en las cuatro primeras pruebas del Mundial -tercero en dos ocasiones (Malasia y Brasil), séptimo en Australia y sexto en San Marino-, lo que le ha llevado a ocupar la cuarta posición de la clasificación provisional del campeonato. Asistencia real Ahora, el reto es subirse al podio en casa y seguir haciendo historia. La fiebre por Alonso, además, es el principal gancho de los responsables del circuito en su objetivo de superar los 98.000 espectadores de la carrera del año pasado y establecer un nuevo récord de asistencia. Aunque las primeras previsiones apuntaban a una cifra inferior, los 86.000 aficionados del sábado mejoran las cifras de la pasada edición y dan esperanzas de seguir creciendo. La carrera, un año más, estará presidida por el Rey de España, Juan Carlos I, según las previsiones organizativas. El peor parado de la jornada fue el líder de la clasificación provisional del Mundial, el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), quien finalizó último, sin registrar tiempo, por una salida de pista que propició su retirada y que le dejará el último en la salida. El otro McLaren, del escocés David Coulthard, segundo en el Mundial, quedó octavo. Por otra parte, destacaron la quinta y sexta plaza lograda por el británico Jenson Button (BAR) y el francés Oliver Panis (Toyota), respectivamente, así como la séptima y la novena de los los BMW-Williams del alemán Ralf Schumacher y del colombiano Juan Pablo Montoya. Como cada año, por otro lado, el Circuit de Catalunya fue punto de encuentro de multitud de aficionados, entre ellos caras conocidas del mundo del deporte y otros ámbitos. Entre otros, acudieron figuras como el ex ciclista Miguel Indurain, que tuvo ocasión de departir con Fernando Alonso, el piloto de motociclismo Sete Gibernau y los futbolistas del FC Barcelona Patrick Kluivert, Frank de Boer, Marc Overmars y Michael Reiziger. Tampoco faltó a la cita Alejandro Agag, yerno del presidente del Gobierno, José María Aznar.