La extraña crisis de Martínez

Paulo Alonso Lois
P. Alonso FERROL

DEPORTES

«¿Que El Gallego fichó por el Racing? Con todo el respeto, pero es un jugador para Primera División». La sorpresa de Walter Pandiani ante la llegada de Andrés Martínez a Ferrol sólo se equipara con la decepción con su rendimiento en la afición, el vestuario y la directiva verdes. Más de cinco meses después de aterrizar, ni es titular habitual ni cuenta con el elogio público de su entrenador. En Chapín, Luis César le dio su penúltima oportunidad. Y falló. Al regreso de Jerez, el técnico prefirió pasar de puntillas a la hora de analizar su aportación: «A día de hoy, no puedo decir si fue un refuerzo para nosotros. Lo diré al acabar la Liga. Ahora no gano nada opinando». Martínez admite su crisis: «No llegué a estar a mi nivel». Pero no encuentra una explicación. «No puedo decir "fallé por esto, esto y esto», explica al tiempo que admite que su actuación en Jerez puede cerrarle las puertas de la titulardiad. «Me sentía bien y sabía que era mi partido. Pero no logré lo que quería», comenta. Internacional con Uruguay, Martínez llegó al Racing con excelentes referencias, experiencia en Segunda de su anterior paso por el Osasuna y el prestigio de su concurso en la Copa América. «Hace dos años le veía jugar en su país sin problemas ante 30.000 personas. No tengo ni idea de qué le pudo pasar», añade Daniel Golpe, secretario técnico del club. Otros apuntan a un posible problema físico, ya que fue operado de un virus en la rodilla hace un par de años. Pero después de su recuperación, volvió a ser titular en el Bella Vista. Él descarta que le falte rodaje. «No puedo decir que no me encuentre bien físicamente», comenta antes de achacar parte de sus problemas a un círculo vicioso: no rinde porque juega poco y juega poco porque no rinde. «Empecé de titular, pero luego entré menos. Tampoco tengo ritmo o continuidad, debido a que no alcancé mi nivel», argumenta.