«Barcelona para mí es una carrera más, pero será emocionante cuando empiece» «Ojalá quede muy arriba, pero es imposible hacer un pronóstico» Fernando Alonso se ha convertido en el fenómeno social del deporte español. A lo largo de la jornada previa al Gran Premio de España en el circuito de Montmeló acudieron 22.000 espectadores a darse un paseo por la línea de boxes, y cuando Alonso salió a firmar autógrafos su nombre fue coreado por los aficionados que llevaban horas esperando la salida del piloto asturiano. «El Bisbal de la Fórmula 1», decían algunos, comparando a Fernando Alonso con el cantante por la pasión que despierta entre la juventud. La gran mayoría de los espectadores eran jóvenes, y las banderas, de Asturias y de España. Alonso habló de lo humano y de lo divino en Montmeló y demostró la capacidad de aislamiento para tratarse de un joven de 21 años. «Fuera de la pista quizás sí que soy muy normal, pero dentro creo que soy un piloto bastante agresivo en cuanto a adelantamientos y fogosidad. Fuera de la pista, la presión, el agobio y la gente y todo eso que dicen no lo siento. Debo vivir en otro mundo, porque yo no lo veo así», comentó. «Barcelona para mí es una carrera más. Va a ser emocionante cuando salga a la pista, sobre todo el domingo, con las gradas llenas de españoles, de asturianos, pero para mí es una carrera más en cuanto a correr. Me gustaría hacerlo bien y dar una satisfacción a todos». Lo que tiene seguro el piloto de Renault es que va a seguir «dando el máximo siempre». «No me afecta la presión, porque cuando das el máximo estás contento contigo mismo y no te preocupa lo que salga», destaca. Está preparado para todo, pero sobre todo para los malos tiempos: «Sé que a veces los resultados acompañan, y otras veces no, pero espero que en esta carrera continúen como hasta ahora, para dar una alegría a todo el mundo. No afecta que haya mucha gente o poca. Lo que sí parece ser es que soy el único preparado para los malos tiempos», añadió. Su espíritu de lucha queda patente en la siguiente frase: «Siempre intentas quedar lo más arriba posible y ojalá pudiera quedar aquí muy arriba, pero es imposible hacer un pronóstico en Fórmula 1. Es un deporte demasiado complicado». Cree que «se seguirán sacando provecho de las horas de entrenamientos privados, aunque quizá no tanto como en otros circuitos, porque aquí entrena todo el mundo». «La última vez que probamos fue en febrero, cuando no teníamos los neumáticos que vamos a utilizar, así que estoy seguro de que habrá que cambiar el coche para ponerlo a nuestro gusto».