Los arietes certifican dos de cada tres goles del Compos

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO

DEPORTES

22 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La efectividad ante el gol es clave para la buena marcha deportiva. Ahí están los ejemplos del Real Madrid (Ronaldo-Raúl-Figo), del Deportivo (Makaay) o la Real Sociedad (Kovacevic-Nihat) en Primera División; o los del Albacete (Perera), Levante (Amato-Congo) o el Murcia (Karanka-Ismael), en Segunda División. En el Compostela, desde las etapas de Moure, Ohen y Penev nadie acababa de coger el relevo. Hasta esta temporada. Duque pidió, tras el primer tercio de competición, que sus tres arietes sumasen conjuntamente unos treinta goles. Y, hasta el momento, están cumpliendo con creces las expectativas. Llevan ya 24 goles, repartidos del siguiente modo: Maikel, trece; Sequeiros, siete; y David Cabarcos, cuatro. El total equivale a dos tercios de la producción anotadora del equipo azul y blanco. Ausencias Maikel se ha perdido casi dos meses de competición por un par de percances musculares. Ello no le ha impedido convertirse en el pichichi del equipo. Sus peores rachas anotadoras coinciden, precisamente, con sus ausencias por lesión. Fueron dos tramos de cinco semanas sin marcar. Lima se erige en el especialista del Compostela en jugadas a balón parado. Así ha sumado los cuatro goles que lleva en su casillero, dos de ellos en lanzamientos de falta (Racing de Ferrol y Eibar) y los otros dos desde el punto de penalti (Almería y Badajoz). Otro de los protagonistas en este tipo de acciones es Adriano, que anotó una pena máxima ante el Sporting, y tras un saque de falta frente al Numancia. Los otros lanzadores de penaltis son Maikel (marcó ante el Almería en San Lázaro y marró dos, en Getafe y en Almería) y Fabiano, que convirtió en gol su único ensayo, en Jerez. Aguado y Juanito añaden dos goles por barba. Al jugador de Sigüeiro le cabe el honor de haber marcado el más espectacular, en la Romareda. Álvaro completa la lista de anotadores, y habría que añadir el gol del Racing en propia meta.