Un ataque agudo de apendicitis apartará a Raúl González del choque de mañana ante el Manchester y durante un mes de los terrenos de juego. El delantero del Real Madrid se sintió indispuesto y fue operado con urgencia ayer por la tarde en una clínica madrileña. El jugador, que había jugado mermado el clásico del pasado sábado ante el Barcelona debido a un esguince de tobillo, trabajó por la mañana en el gimnasio junto a Ronaldo, mientras sus compañeros se ejercitaban sobre el césped. Según fuentes del club, Raúl sufrió molestias estomacales en su domicilio y se presentó a las seis de la tarde en la Ciudad Deportiva con un fuerte dolor en la zona y fiebre alta. Tras los rápidos exámenes médicos, se le diagnosticó una apendicitis aguda de la que fue operado casi de inmediato, al cabo de diez minutos, bajo la supervisión de Alfonso del Corral, jefe de los servicios médicos del Real Madrid. Si los plazos de recuperación se cumplen, el atacante se perderá cuatro partidos de Liga (ante el Sevilla, el Mallorca, el Recreativo y el Málaga), las semifinales de la Liga de Campeones, si el equipo madridista elimina al Manchester, y el próximo amistoso de España ante Ecuador. Raúl, que fue visitado en el hospital por el presidente del club, Florentino Pérez, y el director deportivo, Jorge Valdano, permaneció en observación médica anoche, aunque se espera que hoy regrese a su domicilio. Su entrenador, Vicente del Bosque, deseó la pronta recuperación del jugador y afirmó que confía en el potencial de su plantilla: «Está claro que ahora mismo somos profesionales y no nos podemos ponernos a llorar».