El partido que enfrentó ayer al Compostela y al Numancia no dejará huella más allá de las estadísticas. El colectivo santiagués encadenó su tercera victoria (1-0) consecutiva, la quinta en los seis últimos partidos. Sequeiros acudió una jornada más a su cita con el gol en San Lázaro (marcó ante el Getafe, el Almería, el Terrassa y ayer) y el equipo azul y blanco alcanza los 41 puntos, escala hasta la novena posición y pone tierra de por medio con un rival directo al que también aventaja en la diferencia de goles. Los datos son elocuentes y confirman la inercia positiva de un Compos que volvió a aferrarse a un fútbol pragmático, al oficio y al amor propio para dar otro importante paso hacia el objetivo de la permanencia. No brilló, pero supo golpear y sumar. Duque ya había anticipado su apuesta por el mismo once que venía de ganar en Badajoz. Juanito y Corredoira fueron bien taponados en ambos lados por Expósito y Faggiani. Y el equipo acabó optando por los balones largos hacia Maikel y Sequeiros, sobre todo en la primera parte. En la segunda entró más en juego Fabiano, y en el último cuarto de hora también se notó la presencia de Rodri. Máximo Hernández confirmó su propuesta ambiciosa, con Rosu, Ojeda y Aranda, que intercambiaron sus posiciones con frecuencia en la proa, pero no acabaron de conectar con Gallego ni Pacheta, que pasó inadvertido por San Lázaro.