A rebufo del título liguero

José M. Fernández A CORUÑA

DEPORTES

19 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Makaay, pichichi de Primera, frente a Notario, el portero menos goleado El conjunto andaluz no gana en Riazor desde noviembre de 1953 Un partido con trampa. Una cita con premio extra y la consecuencia positiva -y no precisamente baladí- de mantener el pulso por el título liguero; la derrota, un escollo de difícil solución. Deportivo y Sevillla escenifican hoy (seis de la tarde, canales de pago por visión) un duelo de aparente color local, un choque en el que todo parece jugar a favor del equipo de Javier Irureta: el ambiente, la fría estadística, la diferencia entre ambos en la tabla y la ausencia de Reyes, la emergente estrella del cuadro andaluz y un quebradero de cabeza para defensas de cintura poco ágil. Incluso, los dispares objetivos de unos -Liga de Campeones- y otros -conservar la categoría- en el inicio de la temporada inclinan la balanza hacia el lado deportivista. Una vez confirmado el empate del Barcelona en el Santiago Bernabéu, el Deportivo saltará al campo con la obligación de sumar tres puntos y seguir a rebufo de un Real Madrid del que se espera que se disperse más en los asuntos europeos. En palabras de Javier Irureta antes de conocer el resultado, su equipo jugará con la presión de ganar, sin la motivación de alcanzar al líder, pero con la seguridad de que la victoria es un paso más para asegurarse una plaza en la próxima Liga de Campeones. Motivación extra A Joaquín Caparrós no han dejado de recordarle durante toda la semana que el Sevilla no conoce la victoria en el estadio de Riazor desde la remota temporada 53-54; a Irureta, que Notario es el portero menos batido de la categoría. Servidumbres del cargo. «Una motivación más», contestó una y otra vez el técnico andaluz, henchido de satisfacción tras situar el domingo pasado a su equipo en puestos de UEFA. Tampoco la ausencia de Reyes ha hecho torcer el gesto al entrenador de un conjunto de pasado glorioso, vecino incómodo y presente forjado en el esforzado trabajo colectivo. Irureta fue más contundente cuando se le recordó el muro con el que Caparrós ha forticado su portería: «Uff...». Es decir, equilibrio y sacrificio. Y es precisamente ahí donde el Sevilla ha basado su sorprendente rendimiento. Es el conjunto de Primera División que menos goles encaja; en términos ciclistas, una defensa pestosa, un puñado de jornaleros que conocen como nadie el oficio de sobrevivir en Segunda División o de buscar el empate en los bajos fondos de la clasificación. De no ser por la obligada ausencia por sanción de Romero, la reaparición de Molina y el regreso de César, el Dépor pondrá en liza el once de filosofía similar al que destrozó en el segundo tiempo, hace siete días, al Barcelona. Scaloni ocupará el lugar de Héctor y Víctor jugará desde el inicico; Valerón y Roy Makaay, como abrelatas. Y Luque en la recámara. Excepto el lesionado Diego Tristán, toda la pólvora ofensiva a punto para destrozar uno de los dúos defensivos más temibles de la Liga española: Alfaro y Javi Navarro.