No se esperan muchos cambios en la alineación que el Compostela opondrá en Badajoz. Sin embargo, el defensa central Adriano, que perdió su titularidad tras cumplir dos partidos de sanción, tiene «muchas ganas» de volver al once . El brasileño cuenta que el equipo está atravesando «un buen momento» y confirma que no le hace mucha ilusión esta fuera del equipo: «No estoy contento con la situación». Su regreso al once depende única y exclusivamente del entrenador, pues el futbolista explica que está «totalmente recuperado» de todo lo que le pasó. También asume que se calentó «un poco» con la expulsión, pero reconoce que «le puede pasar a cualquiera». Asume toda la responsabilidad, pero insiste en que «eso ya es pasado y ahora ya sólo pienso en volver para ayudar al equipo».Adriano respeta el trabajo de todos sus compañeros, pero no está contento con la situación: «No soy feliz ni estoy cómodo en el banquillo», matiza. El estado anímico Sobre el estado anímico de los integrantes del vestuario, que llevan ya ocho meses sin ver un euro, Adriano reconoce que la situación es la misma de hace varios meses. El colectivo espera una solución, pues «todos estamos muy cansados». El jugador entiende que «las gestiones se pararon y tengo muy claro que estamos totalmente solos. Parece que no existimos. Ahora nadie nos dice nada, nadie nos comenta nada y los días pasan sin verse la luz». El central brasileño apunta que la situación es «complicada y muy grave» y recalca que, pese a las grandes adversidades y sufrimientos, el estado de ánimo de los futbolistas es «muy bueno, pero podría ser mucho mejor todavía».Al mismo tiempo, Adriano lamenta la grave crisis que viven los empleados no deportivos del Compostela. «Nosotros llevamos ocho meses sin cobrar, pero la situación de los demás trabajadores todavía es peor. Nosotros sabemos que tenemos algo garantizado por la AFE, pero ellos lo están pasando fatal. Nosotros estamos muy mal, pero los empleados están peor».El defensor brasileño explica que «firmamos un contrato para cobrar mes a mes y el club no ha pagado ni una sola nómina». Adriano está en la misma situación que la gran mayoría de los integrantes del vestuario, pues al menos un jugador sí fue percibiendo parte de sus salarios: «Estoy como mis compañeros y mi pensamiento es que hasta julio no veremos ni un euro». Un nuevo incumplimiento El único dinero que cobró esta temporada Adriano fue la mitad de la deuda que el Compostela tenía con él de las dos anteriores campañas. La otra mitad tenía que haberla percibido el pasado 28 de febrero, pero el club volvió a incumplir con sus obligaciones. Uno de los pesos pesados del vestuario blanquiazul entiende que el equipo está en el momento más importante de la temporada y que sería vital para el colectivo que se arreglase al menos parte de esta deuda, para poder afrontar las finales que le esperan al club con mayor motivación. «Estamos cansados y pasan los días y vemos que no hay solución ninguna. En el vestuario hay comentarios todos los días y sabemos que no podemos bajar la guardia». «Nosotros estamos muy mal, pero la situación delos empleadoses todavía peor» «Nadie nos dice nada, está claro que estamos totalmente solos y parece que no existimos»