Gay carga contra el árbitro y destaca la buena línea de su equipo
30 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El entrenador del Pontevedra, José Aurelio Gay, volvió a acabar muy enfadado un partido. Ayer su equipo goleó al Ribadesella (5-1), pero la gran cantidad de tarjetas que mostró el árbitro Franciso González Cobo, culminada con la guinda de la expulsión del portero Martín Ragg en el tiempo añadido, exasperó al técnico local, que dijo tras el encuentro: «¿Cómo puede pitar tan mal? ¡No me lo explico!». Gay se encaró con el árbitro al final del partido: fue a darle la mano y, mientras lo hacía, le pidió explicaciones por su actuación. «Es la primera vez que lo hago: le he dado la mano y le he dicho que no se lo merecía», admitía el entrenador del Pontevedra. «Así de claro», se explicaba, «va a poner en el acta lo que le dé la gana, pero le he dicho que no se merece que le dé la mano ni yo ni ningún jugador. Porque que en el partido de hoy haya sacado trece tarjetas amarillas y una roja cuando no ha habido ninguna entrada... Si a este árbitro le das el Portugal-Brasil de ayer no terminan ni siete para siete. ¡Es que es increíble cómo se puede pitar tan mal! ¡No me lo explico! Y no es por la expulsión: es que hemos hecho ocho faltas en la primera parte y cinco en la segunda, y nos vamos con cuatro tarjetas amarillas y una roja, y los chavales del Ribadesella igual». El primer gol, clave Gay analizaba después, más tranquilo, la goleada de su equipo: «Sabíamos que la clave estaba en marcar el primer gol», explicó, «y ahí tuvimos un pelín de fortuna en un rechace. Después hemos tenido una fase bastante buena, y hemos solucionado el partido. Luego hemos intentado incrementar la renta para arreglar nuestra diferencia de goles, pero con la lluvia que ha caído ya era muy difícil». «Estamos bien de moral», volvió Gay a la carga, «pero desgraciadamente perdemos tres jugadores para el próximo compromiso. Porque una vez más, y van tres, no podemos terminar con once. No tenemos los datos de los demás, pero seguramente somos el equipo que menos faltas hace, con diferencia. Hemos hecho la primera falta en el minuto 22, y ha sido amarilla para Diego Castro. El trato que nos dan los árbitros, y no sé la razón, no es ni parecido al que le dan a otros equipos en esta categoría».