El Pontevedra acumula 13 tarjetas rojas en 29 partidos de Liga, entre ellos los dos últimos, que acabaron en empate
22 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.A la ya larga nómina de pequeñas desgracias que marcan la historia del Pontevedra se une ahora un grueso listado de expulsiones que han impedido al equipo jugar con normalidad buena parte de los encuentros de esta temporada. El fantasma de las tarjetas rojas y la irregularidad han impedido que los granates estén ahora pensando en la fase de ascenso. No es excusa suficiente para explicar que el Pontevedra no esté ahora casi clasificado para la promoción, pero sí es cierto que las expulsiones han minado de alguna forma al equipo. Los árbitros le han enseñado nada menos que trece rojas en 29 partidos. Tres futbolistas se reparten el dudoso privilegio de ser los granates más expulsados: Casablanca -eliminado ante el Alcorcón y la Cultural-, Aláez -en Ponferrada y ante el Lanzarote- y Gordillo -en Alcorcón y en Vigo, ante el Celta B- han abandonado el campo antes de tiempo en dos ocasiones. Luismi, Márquez y, desde anteayer, Tonino completan la nómina. Gay, expulsado y sancionado con la enormidad de cuatro partidos de suspensión por protestar en el choque con el Universidad de Las Palmas, y el portero suplente Moncho, que no ha jugado ningún partido pero sí vio una roja en Vigo, también por protestar, son los otros dos pontevedreses incluidos en este historial. De los ocho partidos en los que no acabó con once, el Pontevedra perdió cuatro, empató tres y llegó a ganar uno, el de Alcorcón.