Luis Aragonés cumplirá su contrato con el Atlético de Madrid y continuará una temporada más en el banquillo rojiblanco, según confirmó ayer Miguel Ángel Gil Marín, para quien sería «un error muy grave» que el entrenador abandonase su cargo al final de esta temporada. Poco antes, Paulo Futre había anunciado oficialmente su marcha del club por «diferencias profesionales» con Jesús Gil. El portugués se desvinculó del Atlético, al igual que sus ayudantes, los ex futbolistas Manolo y Abel, por sus «ideas distintas a nivel deportivo» con el presidente atlético. Futre, sin embargo, no quiso dar detalles de sus problemas con Gil, y como era de esperar, no criticó en ningún momento las decisiones del máximo dirigente colchonero: «Si escribiera un libro con todo lo que ha pasado en los dos últimos años y medio sería un best-seller seguro». Futre, aunque apenado, se mostró orgulloso: «Siempre he hecho lo mejor para el club, he dado lo que tenía que dar, y el presidente y Miguel Ángel reconocen mi trabajo. Salgo con la misma dignidad que entré».