Luque metió la directa

La Voz

DEPORTES

Su velocidad y el segundo gol dieron el triunfo al Dépor en Santander

02 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando se sacó el chándal para entrar en el campo, su mirada decía que iba a marcar. Él lo intuía. La grada, un murmullo de preocupaciones, también. Luque sabía que el bueno de Coromina -hasta ayer lateral derecho titular- sería en cuestión de segundos como el Coyote en manos del Correcaminos. A Piterman, ex atleta, se le cayó al suelo la mandíbula cuando lo vio correr para salvar un balón que se iba fuera. Desde ese momento entendió qué tipo de dibujos animados estaba viendo, compadeció a su lateral y comprendió lo que es la verdadera progresión en carrera, la que probablemente anheló don Dimitri cuando se dedicaba al triple salto. Zurdazo seco Desde esa primera intervención estaba escrito que el ariete reventaría al Santander. Y lo hizo cuando destapó la caja de los truenos con su zurdazo seco, ese con el que Riazor se ha familiarizado en media temporada. Cuando la defensa le permitió acomodarse el balón había firmado su sentencia de muerte. Lemmens reaccionó, pero la pelota llevaba media hora esperando su estirada en la red. La Liga puede estar asistiendo a la consagración de un crack . En su enésima galopada dinamita todo el sistema defensivo del Santander con una aceleración digna del mejor Ferrari y con los defensas encendiendo todavía sus vespinos. Después regala a Makaay el que habría sido su gol número 20 en la Liga. Lástima. Al marcar buscó a los accidentados integrantes de la peña Internacional, medio escondidos en una esquina del Sardinero, y les dedicó el gol. Luque tiene duende para la afición porque se lo ha ganado a pulso. Su actitud también es ejemplar. El banquillo La diferencia entre el Deportivo y el Racing estuvo precisamente en el banquillo, en los cambios. Los jugadores de campo que el Dépor tenía calentando eran un ramillete de internacionales: Manuel Pablo, Fran, Scaloni, Luque, Valerón y Acuña. A su lado, Arzeno, Ismael, Bodipo, Regueiro, Sarabia y Pineda. Sobran comentarios. Es cierto que Bodipo salió del banco para marcar en tiempo récord, pero lo hizo fundamentalmente por un fallo de marcaje y por la relajación con que el once coruñés regresó al campo tras el descanso. Ese gol modificó los planes del Dépor, que había metido el partido en la incubadora desde el minuto 4. Pero Bodipo rompió las probetas y hubo que empezar de nuevo. Aun así, los coruñeses volvieron a sacar provecho fuera de casa de sus inagotables recursos ofensivos, algo que les permite especular con la necesidad del rival. La fórmula está más que vista, pero da resultado y lleva trazas de convertir la campaña de los blanquiazules a domicilio en una de las mejores de su historia.