El partido del grupo sur de Segunda Regional que disputaban el domingo el Sober y el Antas fue suspendido por el árbitro después de que éste no lograse identificar a un jugador al que previamente le había mostrado la tarjeta roja. En el minuto 60, con un claro 0-3 para los visitantes, el colegiado, José Antonio González Fernández, de Orense, decretó la expulsión de dos jugadores como consecuencia de lances del juego que se habían producido en el área del Antas. A uno de los expulsados lo identificó, pero no así al segundo, por lo que solicitó, sin éxito, la colaboración de los jugadores. En vista de la actitud de nula colaboración de los jugadores con el colegiado, éste les advirtió de que si no se identificaba al expulsado suspendería el partido. Antes, se aproximó a la pareja de la Guardia Civil, que cumplía funciones de orden público en el campo, pero tampoco le supieron dar razón de la identidad del jugador expulsado, por lo que decidió suspender el encuentro. Según el capitán el Sober, Míchel, los jugadores estaban decididos a continuar el partido, aunque finalmente desistieron de hacerlo porque ello implicaría incumplir las normas.