Un choque con premio extra

José M. Fernández A CORUÑA

DEPORTES

Deportivo y Mallorca protagonizan en Riazor el primer asalto de un combate que les llevará, por tercera vez en su historia, a la final de la Copa del Rey

04 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El Dépor encara esta tarde (nueve y media, TVG) el primer cap¡tulo de un objetivo que tiene al alcance de su mano, pero -sólo en el tiempo- el más lejano. Aunque vivo en las tres competiciones, como reiteradamente no se cansa de pregonar Javier Irureta, el cuadro coruñés sólo necesita dejar en el camino al Mallorca para plantarse en la final de la Copa del Rey que se disputará el 28 de junio. Acaricia, paradójicamente, el título que clausurará el curso. Tan cerca y tan lejos. Ni el más optimista podría esperar una vía tan expedita hacia el tercer título copero como la que se le ha presentado al equipo coruñés. Un par de esfuerzos y noventa minutos a cara cruz frente al Recreativo o el Osasuna. Un aparente camino de rosas, en el que las espinas responden al nombre de Ibagaza, Eto'o o Pandiani. Es, además, el principio de uno de esos períodos locos, sin apenas respiro y que marcan la definitiva trayectoria de un club, hasta convertir el tramo final de la temporada en una retahíla de rutinas o en una sucesión de emociones. Para el Dépor, en el horizonte cercano, el esprint para inquietar a los tres equipos que le preceden en la Liga, dos choques _sin margen para el tropiezo_ ante el Basilea en la Champions y la defensa, en Son Moix, del t¡tulo más entrañable para la afición blanquiazul. Aperitivos para sentarse en todos los festines del año. Una final anticipada, una semifinal con pedigrí o el primer asalto de un duelo que acostumbra a ofrecer buen fútbol y emoción; cualquier definición sirve para definir una eliminatoria que se ha repetido en cuatro ocasiones y siempre se ha decantado del lado deportivista. El triunfo ante el Betis y, sobre todo, la evidente mejoría defensiva, cargaron la moral blanquiazul para recibir al Mallorca, precisamente al último rival que sacó algo positivo de Riazor, en la duodécima jornada liguera. La plantilla blanquiazul pide «el mejor resultado posible», un eufemismo que encontrará su traducción treinta días después. Hasta entonces, el técnico deportivista se conforma con marcar y «mantener la puerta a cero». Gregorio Manzano, que se guarda alguna carta, centra su objetivo en marcar en Riazor. El premio, la tercera final para ambos; aunque, también en esto, el Dépor lleva clara ventaja: 2-0 ¿Recuperará el Dépor el once de la Copa?, ¿habrá rotaciones más allá de lo previsible?, ¿apostará el técnico blanquiazul por los mismos protagonistas que encajaron cuatro goles en La Condomina o por los que mantuvieron su puerta a cero en el Ruiz de Lopera? Irureta atisba la meta e insiste en que lo único claro es que «tenemos que desgastarnos hasta el límite, hasta la final». Por la final.