Barrufet y la defensa vencieron la resistencia balcánica
24 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.España superó a Yugoslavia y conquistó virtualmente la primera plaza del grupo A en el Mundial de Balonmano que se celebra en Portugal. El conjunto de César Argilés protagonizó un gran partido y acabó venciendo con autoridad propia al gigante yugoslavo. El partido era más que un simple enfrentamiento entre dos grandes selecciones. En juego, la rivalidad entre ambas y la primera plaza del grupo tras la derrota de Túnez ante Polonia (22- 24). En los primeros minutos fue decisivo el trabajo de Manolo Colón, de la buena defensa esopañola y un Barrufet excepcional. Pese a todo, la igualdad marcó el ritmo de la primera parte, aunque siempre con España por delante. Esta vez las lagunas defensivas no existieron, pero superar el muro yugoslavo tampoco fue tarea fácil. El final del primer tiempo fue propio del término de un partido, con muchos nervios, fallos, faltas y demasiada tensión. Dos goles de Iker Romero, uno de Garralda y otro de Antonio Ortega en los últimos segundos permitieron a España irse al descanso con tres goles de ventaja (12-9). Una renta que se esfumó en apenas cinco minutos. Dos paradas de Barrufet y otro gol de Colón abrieron de la nuevo la brecha (16-15) para España. A partir de ahí, el cansancio para ambos y el peso de la tensión propia de una gran cita, pero el conjunto de Argilés ya no dejó que se le escapara un partido f más importante desde el punto de vista psicológico que estadístico. Al final España ganó 22-20 y Manuel Colón, con seis goles, y Antonio Ortega y Dujshebaev, con cuatro, fueron los máximos anotadores. El combinado español prácticamente se ha asegurado su clasificación para la siguiente fase y, salvo hecatombe, como primera de grupo.