El cuerpo técnico cántabro presentó su dimisión en bloque al considerar que el nuevo presidente se entrometería en su labor
22 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La revolución de Piterman ya está en marcha. Tras anunciar que su llegada al Racing de Santander como máximo accionista sería tranquila, el ex atleta ucraniano tan sólo ha necesitado una jornada de Liga en su nuevo club (una derrota) para ponerlo patas arriba. Ayer se conoció la baja del entrenador (Manuel Preciado), sus colaboradores inmediatos (Raúl Ruiz y Pedro Alba) y el director deportivo (Quique Setién). Al igual que hiciera en el Palamós, que también fue propiedad de Piterman, el empresario se ha traído al Santander a su ayudante en el club catalán, Chuchi Gómez Cos, y a cuatro jugadores del equipo que estarán a prueba en el conjunto cántabro: Corominas, Edu Aguilar, Collantes y Sarabia. Piterman llegó ayer a un acuerdo de rescisión de contrato con Preciado y Setién, y dirigió por la mañana su primer entrenamiento con el Santander para preparar el partido del domingo contra Osasuna en Pamplona. El ya ex entrenador del equipo, Manolo Preciado, reconoció la imposibilidad de continuar en el club con Piterman al frente. «Él cree que tiene que ejercer en todas las facetas del club, y cuando digo todas son todas, y yo creo que hay una, la de entrenador, que me corresponde a mí, y por eso he preferido tomar carretera y manta», declaró. «Es jodido. El martes estuvimos hablando con Piterman de lo divino y de lo humano y expuso unas ideas en las que cree fervientemente. Nosotros expusimos las nuestras, y no se pueden poner en práctica», destacó Preciado tras despedirse de la plantilla. El dueño del Santander mantuvo con Preciado y Setién una reunión que se prolongó hasta las cinco de la madrugada y durante la cual expuso a ambos la necesidad de hacerse también cargo de la parcela técnica. «No esperaba la decisión de Quique Setién y de Manolo Preciado, de no seguir en el club», explicó, «ya que mi deseo era sólo intentar apoyar al equipo desde dentro». Por otra parte, el empresario cerró ayer la contratación del secretario técnico Ramón Planes, procedente del Hospitalet, equipo de la segunda división B. El presidente del Hospitalet, Miguel García, se mostró molesto por el proceso que se ha seguido para la contratación del secretario técnico y, sobre todo porque el ucranio le obvió en las negociaciones. «Creo que Piterman me debe una llamada», afirmó el dirigente.