Las reservas de la concejala socialista obligaron a modificar y redactar a mano el acuerdo de subvenciones que PP y PSOE firmaron con los equipos más representativos
14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Un texto diferente al pactado, un acto poco preparado y una sala abarrotada, como el camarote de los Marx, de dirigentes del deporte, periodistas y dos concejales convirtieron ayer en delirio lo que debía ser el primer paso de un frente de clubes de Pontevedra contra el Concello. Los grupos políticos municipales estaban convocados en la casa consistorial para firmar un documento como el que pactaron con los equipos el 18 de diciembre. Además de la previsible ausencia del BNG, que sostiene que en esa fecha no hubo acuerdo alguno y se niega a financiar la alta competición, las reservas del PSOE -el PP apoya la postura de los equipos- hicieron que el documento tuviese que redactarse de nuevo, a mano, y evidenciaron que lo firmado es sólo una declaración de buena voluntad. La concejala socialista Dolores De Ozámiz atacó el problema desde su primera intervención: «Esto no es lo que se había acordado», espetó. A alguno de los asistentes se le vio ponerse lívido, previendo una bizarra discusión ante la prensa. De Ozámiz criticó que en el documento que Pontevedra, Teucro, Leis, Cisne, Gimnástica, Galaico, Celso Míguez y Arxil pretendían que firmase se incluyese ya el reparto de los 300.000 euros que reclaman -192.000 para la élite y 108.000 para la base-, algo que, según defendió, se había aparcado el 18 de diciembre. El problema, explicó después una fuente de los clubes, radicaba en que el papel contenía ahora, además del acuerdo para aumentar la dotación, un borrador de trabajo con un posible reparto. «No me parece formal» «Además», prosiguió De Ozámiz, protagonista del evento, «esto no me parece formal. Nosotros no podemos firmar un convenio». Ciertamente, para que se firmase un convenio una de las partes debía ser una administración; el documento se quedó en protocolo, un papel no vinculante. Los representantes de los clubes montaron en cólera. «¡Cuando hay voluntad política, no hay disculpas!», protestó el director general del Pontevedra, Rafael Hernanz. Otros criticaron que a la firma no hubiese acudido el socialista Luciano Esperón, que sí estuvo el 18 de diciembre, o que el PSOE hubiese votado a favor del polémico reparto de subvenciones aprobado por el Instituto Municipal de Deportes a finales de año. Estévez tercia El presidente del Teucro, Evaristo Estévez, terció en favor de la concejala, admitiendo que el acuerdo del día 18 no especificaba repartos. De Ozámiz se refirió al dirigente teucrista como «mi compañero», lo que suscitó el chiste del presidente del Pontevedra, Nino Mirón: «Así que es verdad que te presentas por el PSOE», dijo a Estévez, que ha sonado como refuerzo socialista en las municipales. Con De Ozámiz enrocada y decidida a no firmar -sí lo estaba Juan Luis Pedrosa, del PP-, los reunidos improvisaron. Estévez redactó a mano un texto de mínimos con el compromiso de llevar la asignación hasta 300.000 euros, y de distinguir una línea de subvenciones para la base y otra para la élite desde este año. Al pie pusieron su rúbrica todos los concernidos, a excepción del ausente BNG y del representante del Galaico, que ya se había marchado.