La pesadilla navarra de Manu Busto

La Voz M. S. / X. R. C. | PONTEVEDRA

DEPORTES

MIGUEL VILLAR

El meta rojillo detuvo anteayer al ariete vallisoletano dos goles cantados

06 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Juan Elía (Pamplona, 1979) se convirtió anteayer en la gran pesadilla del delantero del Pontevedra Manu Busto. «Ha estado muy bien el portero del Ourense, si no le he marcado un gol ha sido por mérito de él», decía el granate, tímido, después del encuentro que su equipo empató con los rojillos (2-2). Busto estuvo entre los destacados del equipo de Gay. Tanto en la primera parte como en la segunda, el vallisoletano se proyectó sobre la portería de Elía en varias ocasiones. Dos tremendos lanzamientos suyos, rasos, duros, a la izquierda del meta ourensanista, pudieron resolver el encuentro a favor de los locales. Pero Elía no falló, y los repelió con paradones antológicos. «Lo he intentado dos o tres veces, pero fue imposible», dijo Busto, resignado. Perla osasunista El caso es que el arquero es una de las perlas del plantel ourensanista. Cedido por el Osasuna durante esta temporada, Elía era el tercer meta en la época en que Lotina entrenaba al conjunto navarro. Una cláusula de rescisión de 60 millones de euros y un contrato con el equipo de Pamplona hasta el año 2005 dan la medida de hasta qué punto se cree en el futuro de Elía. Esta campaña sólo se le recuerda un error, en Langreo, aunque costó un gol, y se cuenta que cuando en pretemporada el Ourense jugó contra el Compostela, algún dirigente del equipo santiagués propuso cambiarlo en el momento por uno de sus arqueros.