El Pontevedra presentó ayer a sus dos refuerzos defensivos, procedentes del Getafe y del Nástic, y anunció la baja de Capi
03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Pontevedra presentó ayer a sus dos nuevos centrales, Soria y Gordillo, en los que el cuerpo técnico confía para apuntalar la defensa, la línea más desguarnecida del conjunto. Para permitir la llegada de los dos primeros refuerzos del mercado de invierno el club dio la baja a uno de los mejores jugadores de la pasada campaña, el delantero asturiano Capi. «Se ha conseguido traer a dos muy buenos futbolistas con experiencia en Segunda División, que nos van ayudar a equilibrar el equipo», dijo el entrenador del Pontevedra, José Aurelio Gay. Soria y Gordillo llegaron finalmente a un acuerdo con los clubes para los que trabajaban, el Getafe y el Nástic. Soria, de 27 años, nació en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), se formó en el Albacete y en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, y logró el ascenso a Segunda con el Córdoba antes de pasar al Getafe. El Pontevedra lo contrata por lo que queda de campaña y la siguiente. En cuanto a Gordillo, el andaluz, de 28 años, ha sido todo un referente en en Nástic de Tarragona, con el que jugó una temporada en Segunda, junto al ahora director deportivo granate, Javi Rico. Firma por el conjunto gallego por lo que queda de curso y dos más. A Gordillo no le asusta la presión del público de Pasarón, ansioso por ascender a Segunda: «¿Miedo? Ninguno. La ciudad está volcada con su equipo, y más bonito que eso no hay nada». Soria, por su parte, se ofreció casi sin quererlo para paliar una de las carencias del Pontevedra: si el imprescindible Casablanca no puede jugar un partido por sanción, él sabría echar una mano en esa banda izquierda. «Soy diestro, pero también he jugado por la banda, sobre todo por la izquierda», apuntó. Por su parte, el presidente granate, Nino Mirón, advirtió que ahora la responsabilidad de luchar por el ascenso recae en el cuerpo técnico: «Pidieron estos dos futbolistas y el presidente los trajo. Ahora ya no hay disculpas», declaró.