Irureta no pudo contar con cuatro de sus futbolistas, que llegaron tarde.
30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El habitual frío del final de año acompañó el regreso del Deportivo al trabajo. Sucedió a las cuatro y media de la tarde de ayer en el complejo de Acea de Ama. Allí, los blanquiazules realizaron una suave toma de contacto con la rutina. Y, como siempre, hubo ausencias. Duscher, Scaloni y Toro Acuña no llegaron a tiempo a A Coruña para acudir al entrenamiento. Problemas en los vuelos motivaron el retraso. Algo parecido a lo que le sucedió a Donato, aunque el ya cuarentón sí tuvo tiempo de acercarse por Acea de Ama -una vez concluida la sesión preparatoria- para recibir la felicitación de sus compañeros y disculparse ante el entrenador por el retraso, al tiempo que invitó al grupo a la posterior fiesta de cumpleaños. «Cuando marché a Brasil le comuniqué al míster que podría producirse esta circunstancia, porque el único vuelo que encontré salía de Madrid a las cuatro. Ya pensaba llegar un poco tarde, pero, por encima, hubo retraso en el vuelo y ya me fue imposible», se excusó el central hispano brasileño. Cuando sí estará -es de suponer que igual que Duscher, Scaloni y Acuña-, será en la doble sesión que el Dépor tiene prevista para hoy. Todo controlado Y es que Irureta no quiere sorpresas el sábado y, por este motivo, pretende que la semana sea completa en lo que a trabajo se refiere. Aunque admite que vio «bastante bien» a sus jugadores en la sesión de ayer, hoy les tiene reservada una por la mañana en Acea de Ama y otra por la tarde en Riazor. Ésta será a puerta cerrada. Igual que la de mañana, a partir de las seis. «Quiero trabajar algunos aspectos sin cámaras», inquirió el técnico. Ya el jueves, los blanquiazules volverán a tener doble jornada de entrenamiento. Por último, el viernes, Irureta dispondrá la habitual sesión en la que moverá el equipo que un día después se enfrentará al Celta.