Entiende que un triunfo engancharía al Dépor al tren de la Liga
18 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.«Cierto es que si después de ganar en Mestalla perdemos el resto de los encuentros de la temporada, de nada habrán servido los tres puntos. Pero es indudable que un triunfo ante el Valencia puede marcar el camino del Deportivo en los próximos meses». Así describe Javier Irureta la importancia que tiene el duelo que coruñeses y chés disputarán el próximo domingo a partir de las ocho y media de la noche (Canal Plus) en el campo levantino. El técnico vasco entiende que la victoria en casa de un rival directo en la lucha por el título, «además del valor añadido que pueda tener por ser uno de los que luchan por estar arriba», puede tener «gran importancia». Irureta considera que «antes del parón navideño es importante obtener un buen resultado, porque así los futbolistas van a disfrutar de las vacaciones con mayor tranquilidad y sin el agobio que supone haber recibido un palo moral el domingo anterior». Los deberes hechos En el caso del Deportivo, un triunfo en Mestalla serviría, además, para engancharse directamente al vagón de cabeza del tren de la Liga. Y eso, puede mostrar efectos secundarios a la vuelta de las vacaciones: «Es indudable que afrontar este período de descanso con tranquilidad puede traducirse en una mayor ilusión al regreso. El equipo se vería arriba, con sus posibilidades intactas y con la satisfacción de verse con los deberes hechos, algo que psicológicamente resulta muy importante». Es más la importancia que da Irureta a la victoria o a un empate, que a una indeseada derrota: «Si perdemos tampoco habríamos dicho adiós a nada. Queda todavía mucha Liga y hay que pensar en lo más próximo. Primero ganar en Valencia y segundo descansar lo suficiente para volver en condiciones». Precisamente esas vacaciones ansiadas son para el técnico irundarra un buen período para «recuperar a aquellos futbolistas que atraviesan algún problemilla pequeño, caso de Scaloni o Fran (ayer no se ejercitaron, pero lo normal es que estén para el domingo)». Y una advertencia: «Que nadie piense que lesiones de mayor envergadura, como la de Andrade, se van a curar en sólo una semana. Es un tiempo bueno para descansar y recuperar fuerzas, pero no para hacer milagros», apuntó el entrenador vasco. Por todo ello, Irureta ha tratado de mentalizar durante esta semana a sus futbolistas de la importancia de un duelo frente a un rival que califica de «muy sacrificado». Un equipo que sigue las directrices que le gustan al entrenador blanquiazul: «Una defensa muy sólida y, este año, acierto de cara a la meta contraria», un aspecto, este último del que carecía la pasada temporada pese a que se proclamó campeón del torneo de la regularidad.